Que el alegre espíritu de Dios entre en nuestro Corazón

Terminé mi libro: “Creer para que” de Jose Antonio Pagola. El ultimo capitulo es hermoso.

“El espíritu de Dios nos enseña a no malgastar la vida de cualquier manera, a no pasar superficialmente junto a lo esencial, a no ir viviendo los días de manera inconsciente. Centrar nuestra vida en el Espiritu es saborear la vida de una manera más intensa y honda”

Senti que muchas veces pasaba por mis días malgastándolos, viviendo de forma superficial y sin profundidad…

“Solo vemos una parte de la belleza que nos rodea, escuchamos solo algunos fragmentos de música, la poesía y la vida que resuena en nuestro entorno. Solo estamos abiertos a un campo limitado de emociones, sentimientos y pensamientos, Nuestro corazón solo conoce una parte de las experiencias posibles de ternura y amor”

 Cuantas cosas hermosas ocurren a nuestro lado y las perdemos porque andamos preocupados por tonterías y por lo que no tiene sentido. Ayer estaba impartiendo un curso y le preguntaba a los participantes cuando fue la ultima vez que ellos se divirtieron jugando, solo respondió una señora que había estado “jugando bingo el fin de semana”. Los adultos hemos perdido la capacidad de divertirnos, pasamos la vida preocupados por todo.

Ayer se juntaron en casa 7 niños compañeros de mi hijo pequeño, pasaron la tarde jugando, los escuchaba con su risa, perdidos en su mundo, olvidados de toda responsabilidad y preocupación y por un momento sentí envidia de ellos (envidia de la buena). Deseé por un momento volver a ser niña como cuando nos encerrábamos en el cuarto de atrás con todas nuestras muñecas y soñábamos un mundo ficticio donde todo era felicidad.

“El espíritu de Dios nos ayuda a renacer cada día y nos permite comenzar cada mañana sin dejarnos derrotar por los desgastes, errores y el cansancio del diario vivir… dice Pagola… lo único que tenemos que hacer es abrir nuestro corazón, estar atento a lo que sucede en nuestro interior, acoger a Dios con alegría y dejar que sea el que vaya trabajando”

Aun estamos a tiempo, apenas empieza el año!! Tal vez es el momento de dejar que el alegre espíritu de Dios entre en nuestro corazón.

Abrir una rendija en el corazón

Hace días comencé un libro nuevo “Creer para qué”,  de Jose Antonio Pagola; No porque tenga que buscarle sentido a mi fe, creo que tal vez intentando entender más la fe. He encontrado muchas cosas que me han hecho reflexionar.

“Si quieres encontrarte con Dios tienes que abrir en tu vida pequeñas rendijas por las que el pueda entrar en tu corazón”

Como siempre que termina el año tengo deseos estar unos días en paz y olvidarme de las responsabilidades y el trabajo por un rato. Siento, como dice Pagola, que a veces: “Vivo fragmentada en mil trozos… siempre con prisas… siempre llena de ruidos” el único espacio en el que estoy en paz es cada mañana, cuando en el silencio de mi habitación, hago oración. Ese es el momento en que yo: “abro una rendija en mi vida”

Mi hijo Fer está en el coro del colegio y hay una canción hermosa que ellos cantan que se llama Cuento de Navidad. La historia habla de una ciudad que había sido hechizada y había perdido la esperanza, el invierno solo era frio pero nunca era navidad, un día un niño descubrió un libro, que hablaba de una historia de “risas, regalos y redención” el hechizo se rompió y la ciudad recuperó la alegría.

He escuchado la canción una y otra vez porque quisiera en estos días encontrar ese libro empolvado con la hermosa historia y recuperar la alegría de la navidad.

Que este tiempo de preparación me permita allanar los caminos, seguir abriendo rendijas y prepararme para recibir con alegría la navidad.

Aprender a pasar de la palabra a la acción

En esta semana he estado pensando un poco en la forma en que nos comprometemos con el proyecto de Dios. Ha sido a propósito de la lectura del libro de Pagola, que en una de sus reflexiones nos dice: “Para cumplir la voluntad del padre del cielo, lo decisivo no son las palabras, promesas y rezos, sino los hechos y la vida cotidiana”

Muchas veces tenemos muchas metas, nos hacemos muchos propósitos pero cuando llega el momento de pasar de la palabra a los hechos, nos volvemos nada. ¿Por qué en ocasiones nos cuesta tanto mantenernos firmes en nuestras metas y propósitos?

“Ante Dios lo importante no es hablar sino hacer” dice Pagola. Hablar no nos lleva a ningún lado, planificar, decir que vamos a hacer las cosa y finalmente no actuar. En otras ocasiones nos disponemos a retomar los compromisos asumidos, pero lo mas difícil es mantenernos firmes. Solo si confiamos en Dios y el se convierte en nuestro sostén y fortaleza podemos seguir adelante sin desviarnos del camino.

Las lecturas del domingo son palabras complejas: “El que quiera seguirme, tiene que tomar su cruz y seguirme” Para mi, tomar la cruz y seguir a Jesús es comprometernos a seguir su ejemplo, a no quedarnos solo en palabras, sino a actuar, eso fue lo que el hizo a lo largo de su vida.

Así que esta semana quiero hacerme el firme propósito de mantenerme firme en mis objetivos y aquellas cosas con las que quiero comprometerme en mi vida. No quedarme solo en las palabras, pasar a la acción y seguir el ejemplo de Jesús.

Olvidarnos de nuestros esquemas

Esta semana me toco leer un pasaje de la biblia en el que Jesús se cuestiona que las personas le critiquen por ser bueno. Las reflexiones de Pagola me han hecho pensar toda la semana.

“A mas de uno le puede escandalizar que Dios sea bueno con todos, lo merezcan o no, sean creyentes o agnósticos, invoquen su nombre o vivan a espaldas de él. Pero Dios es así. Y lo mejor es dejar a Dios ser Dios, sin empequeñecerlo con nuestras ideas”

!Que difícil es actuar como Jesús y ser bueno por encima de cualquier cosas!

Luego Pagola le da un giro a la reflexión y nos dice: “Lo que hemos de hacer es olvidarnos de nuestros esquemas, hacer silencio en nuestro interior, escuchar hasta el fondo de la vida que palpita en nosotros… y esperar, confiar, dejar abierto nuestro ser. Dios no se oculta indefinidamente a quien lo busca con sincero corazón”

Así vamos pasando por la vida con unos esquemas mentales pre-establecidos y cuando algo que nos ocurre los cambia, perdemos la brújula y nos desorientamos. Por eso cuando las circunstancias cambian y las cosas que nos ocurren nos descolocan y en ocasiones afectan nuestros principios y valores debemos hacer silencio en nuestro interior y tratar de escuchar lo que Dios nos quiere decir en ese momento.

En este momento de mi vida necesito escuchar atentamente, olvidarme un poco de los esquemas que han regido mi vida hasta ahora, hacer silencio y acallar las miles de voces que gritan en mi interior que continúe con mi vieja vida y tratar de escucharte atentamente y descubrir que es lo que esperas de mi.

Descubrir el horizonte del amor de Dios

Dice Pagola: “Si nosotros oramos a Dios no es para que nos ame más y se preocupe más por nosotros. Dios no puede amarnos más de lo que nos amas. Somos nosotros los que al orar, descubrimos la vida desde el horizonte de su amor y nos abrimos a su voluntad salvadora. No es Dios quien tiene que cambiar sino nosotros”

Muchas veces al hablar con Dios queremos que se cumpla nuestra voluntad, en los últimos años de mi vida he dejado de pedirle cosas a Dios, de ningún tipo, intento cada mañana escuchar lo que El me quiere decir a través de la palabra y las reflexiones que leo, y de una forma casi “mágica” encuentro las respuestas de mis dudas e inquietudes. “Descubrir la vida desde el horizonte de su amor”… dejarnos guiar por El y no intentar cambiarlo a El sino disponernos a cambiar nosotros.

Y no se porque razón esta reflexión me llevó a pensar en mi relación con las demás personas y en las expectativas que tengo de los demás. Vivimos en un mundo de relaciones. A mi, en lo particular me ocurre, que trato de hacer las cosas de la forma más correcta posible, entonces muchas veces espero que los demás respondan de la misma forma y eso provoca muchas frustraciones.

Hoy creo firmemente que yo soy la que debo cambiar. No en el sentido de dejar de hacer las cosas bien, eso es parte de mi naturaleza, sino en dejar de tener expectativas de los demás. Debo aprender a aceptar a los demás tal y como son y no sentirme decepcionada o frustrada cuando no actúen como yo esperaría.

Así que aquí van mis dos peticiones de esta semana: “Te pido Señor que me ayudes a descubrir el horizonte de tu amor y a disponerme a cambiar aceptando a los demás sin llenarme de expectativas”

Danos “Solo el pan de cada día”

Esta semana que pasó estuve reflexionando sobre la lectura de mateo de la multiplicación de los panes.

Siempre he pensado en esa lectura desde otro punto de vista. Se que a los ojos de los que leemos la biblia puede ser mágico y se considera uno de los grandes milagros de Jesús. A partir de unos pocos panes y unos peces se pudo saciar el hambre de unas miles de persona, según dicen los evangelios.

A mi en lo particular siempre me ha gustado pensar en algo mas realista, menos mágico. Al pensar en este evangelio se me ocurre imaginar a todas aquellas personas sentadas allí al descampado, algunos no tenían nada y otros teniendo algo para comer; de repente los apóstoles recorren la multitud y recolectan lo poco que cada cual tenia y lo re-distribuyen entre todos y la comida, que en principio no alcanzaba para nada, después de ese compartir, alcanza y sobra.

Puede ser que muchos piensen que lo que digo es un sacrilegio, pero por un momento cierro los ojos y pienso lo maravilloso seria el mundo si lográramos recoger lo que todos tenemos y distribuirlo, estoy convencida de que, lo que existe sobre la tierra, alcanzaría para todos y sobraría.

Eso me ha hecho pensar en mi vida personal y como, muchas veces en nuestras casas, desperdiciamos comida. Preparamos una cena y uno siempre quiere que sobre, “para que no falte” y después queda muchísima comida. Esta semana me encontraba de vacaciones en casa de mi hermana y siempre me asombra la capacidad que ella tiene de reciclar, en su casa, puedo decir, que normalmente nada se tira a la basura, todo se aprovecha, y me parece maravilloso de su parte.

También he pensado en muchas personas que andan con sobre-peso, con unos grados de obesidad alarmantes, porque ingieren mas alimentos del que necesitan, a mi también me pasa que a veces como sin necesidad, mas allá de lo que debería, y mientras ¡cuántas personas no tienen que llevarse a la boca en todo el día!

Dice Pagola: “Si compartimos lo poco que tenemos se puede saciar el hambre de todos”

Hoy quiero hacer el propósito de no desperdiciar la comida que podría faltarle a los demás, segundo, compartir lo que tengo para poder ayudar a saciar el hambre de muchos que no tienen que comer, y por último cuando sienta la tentación de comer mas allá de mis necesidades, recordar a todos aquellos que no tienen el pan de cada día que con tanto fervor pedimos en el Padre Nuestro.

Ser ejemplo, no dominar ni controlar

Esta semana en el libro de Pagola la lectura se refiere a las parábolas de Jesús, del libro de Mateo. Habla de la parábola de la levadura y la semilla de Mostaza.

Pagola comenta a propósito de las parábolas: “Así actúa Dios. No viene a imponer desde afuera su poder. Viene a transformar la vida desde dentro de manera callada y oculta”

Me acaba de venir a la cabeza esto a propósito de Facebook. Se que las redes sociales se han convertido en un medio importante para decir lo que pensamos y lo que sentimos, expresar si estamos a favor o en contra del tema del momento. A través de las redes sociales creamos opinión. Y en verdad no estoy en contra de las redes sociales, yo soy una usuaria de ellas, pero creo que he aprendido a usarlas de manera responsable y correcta.

En general yo me cuido de opinar a favor o en contra de los temas de actualidad, cuando la mayoría de la gente se desborda en las redes sociales, y no porque no tenga una opinión a favor o en contra, sino simplemente porque creo por encima de todo en el respeto a la opinión de los demás. Yo puedo no estar a favor o en contra de algo, pero no por eso debo irrespetar a los que opinan en contra de lo que pienso.

Pero ¿qué tiene esto que ver con la lectura de Pagola? Pues el plantea que “Dios no se impone, sino que transforma; no domina, sino que atrae. Y así han de actuar quienes colaboran en su proyecto: como levadura que introduce en el mundo su verdad, su justicia y su amor de manera humilde, pero con fuerza transformadora… y prosigue Pagola: Los seguidores de Jesús no podemos presentarnos en este sociedad tratando de dominar y controlar a quienes no piensan como nosotros. No es la forma de abrir camino al reino de Dios. Hemos de vivir dentro de la sociedad, compartiendo las incertidumbres, crisis y contradicciones del mundo actual y aportando nuestra vida transformada por el evangelio”

Pienso que cada quien tiene el derecho de sentirse solidario o no con algunas causas, lo que no es aceptable, es que tratemos de dominar o controlar a quienes no piensan como nosotros. Creo que debemos seguir el ejemplo de Jesús y El no vino a imponer lo que pensaba, vino a actuar de una manera que fuera coherente con lo que pensaba y con su actuar, transformar la vida de los demás de una manera callada y oculta.

Creo que no va a lograr más, quien mas bulla haga en las redes sociales, si queremos transformar el mundo debemos tratar de hacerlo con nuestro ejemplo; les aseguro que más de alguno habrá que quiera seguirlo, pero a aquel que piense distinto debemos respetarlo, no insultarlo o tratar de cambiarlo.

Como siempre termino mi reflexión pidiéndole a Dios que me permita ser ejemplo y respetar a los que piensan diferente de mi, nunca tratar de dominar o controlar.