Emociones al libre albedrío

Hace días que no escribia  en mi blog. Dice Virgina Woof que una mujer debe tener dinero y una habitación propia para poder escribir… la habitación es lo único que tengo y mucho trabajo, así que esa es la razón por la que a veces desaparezco y no escribo todo lo que me gustaría.

El año va llegando a su terminó, pero creo que aun puedo recuperar el tiempo y tratar de cumplir con algunas de mis metas que andan rezagas.

Hace unos días comencé a leer un nuevo libro, otro de Anselm Grum, “Atrévete a Ser”. Esta mañana encontré lo siguiente: “Algunas veces nuestras emociones se independizan, y se establecen como insectos en todas las rendijas de nuestro cuerpo y de nuestra alma. Ya no podemos pensar con claridad, pues nuestro pensamiento se ha infiltrado por todas partes, productos perversos de la imaginación y sentimientos de amargura”

Me hizo pensar de nuevo como las emociones se dan a la tarea de controlar nuestras vidas… “Las emociones valoran los sucesos, depende de mí como valoro y controlo las emociones”… cuanto más si a “ellas les da por independizarse y querer hacer con nosotros lo que les venga en gana”

Lo que quiero es simplemente recordarme a mi misma, que tal vez muchos de los propósitos de este año no han sido cumplidos en un 100%, pero la vida no es perfecta y muchas circunstancias hacen que las cosas no salgan como la hemos planeado. Eso no debe hacerme sentir frustrada o triste, muchos otros logros he tenido.

Hoy escuchaba con Fer la canción de Cat Stevens Moonshadow y me hizo pensar las tantas cosas por las que debo dar cada día gracias a Dios, recordar nuevamente que debo contar las bendiciones y no los problemas o la lista infinita de cosas pendientes.

Asi que nada a retomar mi blog como si no hubieran transcurrido casi dos meses desde la última vez que escribi… aun tengo mucho que reflexionar, mucho que pensar y mucho que decir.

Decidir seguir adelante

“Para llegar a Dios no podemos llevar nada arriba. Si recorremos el camino libres y alegres habremos encontrado la alegría verdadera…El que es capaz de contemplar el mundo con ojos de Fe no solo se encuentra con Dios, sino que su propio corazón encuentra también la alegría” (Ansel Grum)

Vamos con los hombros encorvados y de repente recordamos que a pesar de los problemas tenemos muchas razones para ser felices, entonces “Nos enderezamos, miramos a nuestro alrededor y volvemos a percibir la belleza y reaparece la alegría… porque al final nosotros somos quienes podemos decidir hacia dónde dirigir la mirada…no se trata de reprimir o eliminar los problemas, sino tomar distancia de ellos y pasar a contemplar lo que sustenta la vida,  entrar en contacto con la alegría que a pesar de todo sigue estando en nuestro corazón”

Toda esta reflexión me hizo recordad la canción de las sillas de Silvio Rodríguez. Siempre me ha gustado el sentido de esa canción porque creo que la vida de todos está llena de sillas que te invitan a sentarte y quedarte dandole vuelta a los problemas, como dice Silvio “siempre vale la agonía de la prisa, aunque se llene de sillas la verdad” y muchas veces es necesario decidir otro lugar hacia donde dirigir la mirada  y seguir caminando libres y alegres.

La historia de la Silla (Silvio Rodriguez)

El rio… la corriente… la Paz

“El agua fluye y tranquiliza. Nos muestra que todo pasa y todo se lo lleva la corriente. Dios, sin embargo, es vida que corre a torrentes amor que fluye sin cesar… El agua fluye, pero el rio sigue siendo el mismo… lo transitorio y lo eterno coinciden en una sola cosa” Anselm Grum

Nos preocupamos demasiado por los problemas que llegan a cada momento. Cada día trae su afán, pero aunque quisiéramos, aunque lo decidiéramos como un propósito, seguimos preocupados por todo. A veces quisiera no tener problemas, pero cuando lo pienso bien, ¿qué vida podría existir sin los conflictos que nos llegan a cada momento? Pensar que al final todo pasa, la corriente de la vida se lleva todo lo que ocurre; esa imagen del rio que fluye, da tranquilidad.

Todo pasa… pero Dios, el rio, sigue siendo el mismo. Si dejamos que todo fluya a través de EL, también tendremos tranquilidad.

Quisiera de verdad armarme de una coraza y dejar que las cosas me resbalaran y no me afectaran tanto. Pero, cuesta mucho, es más fácil decirlo que hacerlo, llegado el momento, cuando se presenta la situación, nos olvidamos del propósito y nos angustiamos, nos preocupamos, y no recordamos que “eso” también pasará y que luego solo lo recordaremos como “otro” momento difícil de nuestra vida.

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Salió de su casa con la cabeza a punto de explotar como una olla de presión, sentía las orejas rojas y caliente y le faltaba la respiración, tenía una gran cólera por dentro. Sintió los pies como plomo mientras avanzaba por el sendero, le costaba levantarlos y dar los pasos, parecía arrastrase más que levantarse, pero hizo un esfuerzo por avanzar hasta encontrar lo que buscaba. Separó los troncos de madera unidos con alambres  que hacían las veces de puerta, solo lo suficiente para que su cuerpo pudiera atravesarlo. A partir de ese punto el camino era de piedra y los árboles se unían arriba en la copa formando una sombra agradable que ocultaba completamente el sol. Al avanzar por sendero sintió que podía moverse con más facilidad, y trató de apartar de su mente “aquella situación” y se concentró en los sonidos. Primero escuchó sus pasos sobre las hojas secas y se adentró aún más por la ruta. De repente comenzó a escuchar el trinar de los pájaros, los sonidos llegaban de todas partes aunque no podía verlos y entonces, sin esperarlo escuchó lo que buscaba: el rio, estaba cerca. Al llegar observó el agua que corría y rodaba sobre las piedras. Se descalzó los pies y los introdujo en el agua fresca que se escurría entre sus dedos y arrastraba las piedras más pequeñas, las grandes se resistían a la corriente, pero el agua continuaba su curso, imparable, sin detenerse ni siquiera a reparar en ella, en las piedras, la orilla o las raíces de los árboles que reptaban buscando calmar su sed. Cerró los ojos y dejó que la corriente se llevara también sus pensamientos, la rabia, la tristeza y el desconsuelo, los problemas. Entonces sintió como su alma se fue calmando poco a poco, la respiración cabalgaba al ritmo de la corriente y la paz volvió a su corazón. Al abrir los ojos observó cómo iban allá lejos corriente abajo todos sus preocupaciones y levantó su mano y les dijo adiós.

Voluntad, Inspiración, Fuerza y Deseo… Luz y Alegría

Aunque pasaron las fiestas de navidad y reyes, aún no termino mi libro de Anselm Grum. Y he seguido encontrando en el enseñanzas maravillosas.

El martes cuando finalmente me reintegré ya serio, serio al trabajo (el día de 2 y 3 uno estaba todavía como de vacaciones) después de leer algunos pasajes del libro pedía: Voluntad, Inspiración, Fuerza y Deseo para cumplir todos los propósitos que me había hecho en este año. Y le pedía a Dios que fuera la alegría y la luz de mi vida.

“Muchas personas andan a tientas en la oscuridad viviendo sin sentido. Pero la luz y la vida están juntos. La vida genuina emerge cuando vemos la perspectiva correcta. Cuando me veo a mi y al mundo como realmente son entonces soy capaz de vivir de la forma correcta… Buscar no significa simplemente andar a tientas alrededor de la oscuridad, sino discernir una forma de percibirnos a nosotros mismos”

Me toca mucho dormir en hoteles por mi trabajo y pensaba que cuando estamos en un cuarto oscuro, que es desconocido para nosotros y nos levantamos a media noche, uno se siente desubicado, no sabe donde está, quiere levantarse al baño, pero la habitación esta oscura y no tenemos una idea clara de que lado de la cama debemos bajarnos. Entonces abrimos bien los ojos, siempre hay alguna luz de algo: de un farol afuera, la luz del pasillo. Buscamos la perspectiva correcta, encontramos la luz y aun a oscuras podemos encontrar el camino.

Pensaba que muchas veces en la vida nos toca andar a tientas, como en el caso del hotel, la vida se hace oscura y no le encontramos el sentido. Grum nos invita a en medio de la oscuridad buscar la perspectiva correcta para encontrar la luz. Cuando vemos el mundo como realmente es: “abriendo bien los ojos y encontrando la luz” entonces podemos vivir de la forma correcta.

A principio de esta semana pedía que Dios fuera la luz y la alegría. Hoy quiero que esa luz guie mi vida, para poder caminar aun en medio de las oscuridades que se puedan presentar a lo largo del año pero también en medio de todas mis alegrías !!!

Dos polos: Fe vs duda

Hoy en el libro de Grum el comparaba como podemos recibir a Dios cuando llega a nuestras vidas; hay dos polos que pugnan dentro de nosotros: La duda y la Fe.

Para explicarnos esto nos cuenta que pasó con Zacarías cuando el ángel llega a decirle que su mujer esta embarazada. Aunque lo que Zacarías más anhelaba era tener un hijo, la duda estaba en su corazón y tuvo miedo de creer. Dios lo hizo hacer silencio durante 9 meses.

Dice Grum que en ocasiones para poder aceptar y escuchar la voluntad de Dios tenemos que hacer silencio. Tenemos tanto ruido a nuestro alrededor que aún cuando la voluntad de Dios es evidente, palpable, dudamos; porque no le escuchamos bien, no entendemos qué es lo que quiere aunque la verdad nos pega en las narices.

María por el contrario, aunque lo que el Ángel le proponía era insólito, absurdo, dijo Si: “He aquí la esclava del Señor hágase en mi según su voluntad” María actuó con Fe hizo silencio y escucho lo que Dios le decía en su corazón.

Pienso que cuando el año comienza, se hacen muchos propósitos, y esta bien, tenemos tantos deseos de cambiar, de hacer cosas nuevas y distintas, y a veces no nos damos cuenta que tal vez, estamos en el lugar que Dios quiere que estemos. A veces la realidad es tan evidente que no la comprendemos  y dudamos.

Hoy Señor quiero poder irme al polo de la Fe, creer, aunque me parezca absurdo, que eso tan sencillo es lo que quieres que yo haga. Hacer un lado las dudas y seguir adelante… tal vez la vida es mas maravillosa de lo que soy capaz de percibir.

 

La tercera semana de Adviento es… Alegria

Tercera Semana de Adviento. La semana de la alegría. Y Anselm Grum habla de esa alegría como La Luz.

OH SOL,
que naces de los alto,
Resplandor de la luz eterna,
Sol de Justicia,
ven
Ahora a iluminar
a los que viven en tinieblas
y en la sombra de la muerte
 

Eso dice la quinta Antifona… Y nos dice Grum:

Adviento es el tiempo en que anhelamos sanar nuestras heridas… Nosotros esperamos que las heridas que hemos adquirido a lo largo de los años no nos alejen del respeto y la paz de nuestras relaciones con los demás. Nosotros anhelamos, no solo la sanación y bienestar de nuestras familias sino también la del resto del mundo, ese mundo que nos rodea y donde nos sentimos seguros y como en nuestras propias casas.Muchas veces nosotros nos sentimos heridos y dolidos por personas que no nos comprenden, que nos tratan duramente o que nos rechazan.

Alumbrar a aquellos que están en oscuridad y en las sombras de la muerte.  Lucas 1:79

Este pasaje describe una situación que tal vez muchos de nosotros hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas… y dice Grum: nosotros sentados en la oscuridad. Todo alrededor es oscuro. No podemos ver la luz. Nuestra alma esta oscura por la tristeza, la pena y la depresión. Muchos se sienten de esta forma cuando un amor se nos va tras la muerte, o cuando los sueños de nuestra vida se desvanecen. Entonces experimentan su vida como vivir en las sombras de la muerte… todo es una vida sin sentido y vacía. Todo el que tiene la experiencia de esta oscuridad alrededor de si mismo llora anhelando que Jesús, la  estrella de la mañana, el sol de la justicia, y la luz irradiante interrumpa y llene nuestra vida de luz. Cuando Él nos ilumina, toda la oscuridad se vuelve clara y entonces logramos comprender nuestras vidas. 

La tercera semana de adviento habla de alegría, y si por alguna razón en estos momentos, la tristeza inunda nuestros corazones, o como dice Grum, nos sentimos que estamos sumidos en alguna oscuridad por alguna circunstancia de nuestras vidas; debemos hacer que la alegría vuelva, hay tantos motivos para sentirnos felices que las tristezas debemos dejarlas al lado y intentar llenarnos de esperanza.

Tal vez escribo esto porque no quiero sentirme triste, porque miro en retrato de mi “largo” encima de mi escritorio y quiero convencerme de que el estará bien, que es su vida y que esta quemando sus etapas, quiero convencerme que será solo una navidad lejos de nosotros y nosotros lejos de el, pero que todo va a estar bien. Que el día de navidad cuando me levante y quiera sentir que el esta cerca de mi, no voy a llorar, que debo estar alegre porque el esta bien; porque aunque esta lejos y es la primera vez en 20 años que no estará cerca de mi en navidad el esta detrás de su sueño…Y quiero que su vida esté llena sueños,  de alegría, de dirección y sentido.

La tercera semana de Adviento es ALEGRIA.

Yo descanso en la noche profunda de la muerte
Tu eres mi sol
El sol que me da:
Luz, vida, felicidad y alegría
O sol, que me das:
La querida luz de la Fe
Que maravilloso son tus rayos.

                                               Paul Gerhardt

Oh Sabiduría, ven y muéstranos el camino

Va terminando la primera semana de adviento y yo termine mi primer capitulo con muchas cosas aprendidas y muchas experiencias por vivir.

Y nos dice Grum: “La palabra griega para sabiduría es Sophia, significa que las personas sabias usan los sentidos y Perciben las cosas como son… En latín la palabra es Sapientia, que significa probar; La persona sabia es aquella que Prueba las cosas como son… También en latín la palabra viene de vidi, que significa: “yo he visto”, consiste en mirar profundamente y Ver las cosas en su esencia y descubrir el misterio de ellas”

OH SABIDURÍA,
que brotaste de los labios del Altísimo,
abarcando del uno al otro confín
 y ordenándolo todo con firmeza y suavidad,
 ven
 y muéstranos el camino de la salvación

En la primera Antífona de Adviento pedimos que venga la sabiduría y al hacerlo suplicamos a Dios para que nos ayude a percibir las cosas como son, no ser falsos, ser auténticos. Al percibir la vida como es, no hacemos suposiciones, no proyectamos nuestras necesidades en las cosas sino que las percibimos tal y como son.

También sabiduría es probar las cosas como son. Cuando probamos algo, nadie nos lo cuenta, lo experimentamos en carne propia, decidimos vivir por nuestra cuenta la experiencia: montar bici, escalar una montaña… Cuando estamos dispuestos a probar las cosas como son aprendemos a aceptarnos ganamos confianza, nos conciliamos con nosotros mismos.

Por último sabiduría es abrir los ojos y ver las cosas como son: “mirar profundamente y ver a esencia” no ver lo superficial, no ver solo lo evidente. Dejar que nuestro sentido viaje a lo interior y vea mas allá de lo visible. Descubrir el misterio de las cosas.

Termina la primera semana de Adviento y quiero como la antífona pedir que venga la Sabiduria… y que a través de ella aprenda a: percibir, probar y ver las cosas tal y como son…