Mi cumple No. 50… Solo puedo darle gracias a Dios

Todos mis amigos y familiares que están aquí y me conocen saben que es imposible dejar pasar una oportunidad como esta para uno de mis famosos discursos. He invitado esta noche a estar conmigo a familiares y amigos que han significado algo importante para mi en las diferentes etapas de mi vida. Faltan algunos que me hubiera gustado que me acompañaran pero debido a diversas circunstancias no han podido estar presentes.

Debo confesar que comencé el año 2014 deprimida, pero creo que con una buena razón: a fin de año llegaría a mis 50. Dice mi sobrino Alfonso que su mami va a durar hasta los 106 años, pensando en la historia de la familia, con dos bisabuelas que duraron 100 y 105 años puede ser que él tenga mucha razón, siendo asi es probable que me encuentre entonces en la mitad de mi vida. Pero la mitad de la vida son muchos años.

A la mayoría de las mujeres no les gusta decir la edad que tienen, las chicas que mi oficina, aún no entienden porque yo digo tan orgullosamente los años que tengo, mi respuesta es que como no los aparento, debo aclararle a la gente que no soy tan joven.

La realidad es que no me siento vieja, a pesar de mis 50 años. Decía mi Tía Josefita que la edad era mental. Cuando le preguntaban: “Qué ella hacía para sentirse siempre con esa jovialidad que la caracterizaba, su respuesta era que “no se juntaba con viejos”. Tenía 85 años. Decía que los viejos solo hablaban de enfermedades y achaques por eso solo se juntaba con gente joven. Yo he querido seguir su ejemplo, por eso en mi oficina yo soy la más vieja y solo me he rodeado de gente joven con sangre nueva.

Sacando un poco balance a lo que ha sido mi vida en estos 50 años creo que no me puedo quejar. Si hago una suma y una resta sencilla el balance seguramente será positivo. Aunque se que todos me conocen hoy quiero dar testimonio, en resumen por supuesto, de lo que ha sido mi vida.

Vengo de en una familia maravillosa. Puede sonar a cliché, pero Dios eligió para mi los mejores padres que uno pudo haber soñado. Mi madre es una mujer grandiosa que nos enseñó amor, disciplina y respeto, es una abuela maravillosa que adora a sus nietos. Mi papá es un gran hombre, de el aprendí a ser organizada, la pasión por los libros y ha sido a lo largo de mi vida mi amigo, sin temor a que nadie se ofenda yo soy su hija preferida y lo digo con orgullo.

Mis hermanos también fueron una elección acertada del creador. No se como lo logré pero soy la hermana preferida de cada uno de ellos.

Eduar, fue mi compañero de bailes del colegio, como no nos parecíamos la gente pensaba que éramos novios. En la universidad también fuimos compañeros de parrandas. Fui la responsable de que se arreglara con su novia con quien tenia meses de peleado, luego me asusté porque a los pocos meses anunciaron la boda, pero gracias a Dios, la cosa salió bien y hace unos días cumplieron 27 años de casados.

Auri, es mi hermana, la única, con quien compartí todos los juegos de mi niñez, nuestro colegio, nuestra habitación, y miles de aventuras y secretos, es mi amiga, mi confidente y al llegar a esta etapa de la vida hemos vuelto a descubrirnos como hermanas. La distancia no ha permitido que nos separemos sino que ahora somos todavía mas unidas. Si alguien quiere saber como se puede querer tanto a una hermana solo tienen que preguntarnos.

Memo… es mi hermano preferido. Cuando fuimos creciendo el creía que yo era su mamá, me engaño durante años cada domingo para que lo invitara al cine. Ha sido el tío preferido de mis hijos, y lo único que tengo que reprocharle es que me ha dañado a los muchachos con su vena artística.

Mi familia también me acompaña hoy, representada en una pequeña muestra de tíos y primos, sobre todo estos últimos que hicieron de mi infancia una época maravillosa de la que solo puedo tener buenos recuerdos.

Mis años de colegio los pasé sin penas ni glorias, sin muchos amigos. Aunque de vez en cuando nos juntamos, la única amiga verdadera que aun conservo es Fanny, de quien soy madrina de confirmación y a lo largo de todos estos años seguimos siendo mejores amigas. Ella me enseñó a rezar y el valor de la verdadera amistad.

Cuando entré en la universidad, pasé de ser una chica tímida a ser una rebelde sin causa que rompió los esquemas de la casa decidiendo ir a la universidad del estado en medio de las protestas de mi mamá, las bombas, piedras y el caos de la UASD. Pero allí aprendí a ser mejor ser humano y maduré. De esa experiencia salió mi mejor amiga: Yosy que se ha convertido en mi segunda hermana, la tía consentidora de mis hijos, una mujer maravillosa con la que siempre he contado a lo largo de estos 30 años… Nunca he sido persona de muchos amigos, pero los que fueron han perdurado a lo largo del tiempo lo que indica que los lazos de amistad son fuertes: José, Abel y Josefina. Julian que me acompaña esta noche y que siempre ha estado presente a lo largo de los años.

Luego me tocó irme a estudiar fuera y me fui a Guate, mi segunda tierra, fue una experiencia maravillosa, allí aprendí, como decía el abuelo de mis hijos: “que el mundo no termina en el malecón” y pude abrir mi mente y descubrír: “Otras tierras, otras gentes de maneras diferentes de pensar.” En Guate conocí a mi tercera hermana, mi amiga Agripina, que esta noche no puede estar conmigo pero que siempre se mantiene como una de esas estrellas en mi corazón.

En ese intervalo de tiempo entre la universidad y Guatemala, conocí a quien fue mi mejor amigo y compañero durante 21 años. Durante esos años conocí con él: el amor, el dolor y el perdón. Luis Henry ha sido el único amor de mi vida, pero no pierdo las esperanzas de encontrar el segundo. Me casé y al poco tiempo tuve la alegría de ser mamá de un chico maravilloso, al que he dado por llamar el Hijo de la Ilusión, porque es el hijo que cualquier mujer tiene la ilusión de tener en su vida: Guillermo Emilio, se ha convertido a sus 21 años en un chico con un horizonte claro hacia donde caminar y del cual me siento súper orgullosa. Siete años después, llegó el Hijo de la Alegría, que ha sido un regalo del Dios, porque él no quería que me quedara sola estos años. Fer en sus escasos 14 años me ha dado mas lecciones de vida que nadie. Se parece mucho a su mamá, y puedo decir que es el chico con el alma mas noble que existe.

Como dije anteriormente no tengo muchos amigos, y esta noche he intentado reunir aquí los pocos que tengo, que han estado conmigo en las buenas y en las malas: Mis compadres Tirso y Maira, mis amigos Alejandro y Yosy y Andrés y María Luisa. Mi amigo José que además de ser uno de mis grandes amigos, me ha dado la oportunidad de intentar devolver a Dios todo lo que me ha dado a través del servicio.

Hay personas que pasan por nuestra vida y uno no sabe porque razón, y tal vez es el caso de mi amigo Josian. De repente apareció en mi vida en el momento en que más necesitaba de alguien que me comprendiera y me acompañara, ha sido mi compañero de café y cine, mi paño de lagrimas, mi corrector de estilo y apoyo de los sueños de estos últimos años de vida. Yo le digo a todo el mundo que es mi tercer hijo, porque solo él y yo podemos comprender ese cariño que nos une.

Hace 13 años emprendí un camino como empresaria. Fue algo que, en realidad, debo agradecerle a Luis Henry, porque creo que nunca hubiera tenido el valor para lanzarme sola en un proyecto como ese, pero por una circunstancia de la vida comencé con AgroBioTek. Al mirar atrás no puedo mas que estar agradecida de Dios por esta oportunidad, porque hoy tengo una gran empresa de la cual me siento orgullosa. Pero el merito no ha sido solo mío, y por eso esta noche también quise que se acompañaran mis dos pupilas: Noemi y Yahaira, dos compañeras de trabajo que han demostrado por encima de todo, que la fidelidad es un valor que todavía existe y que se puede creer en la gente joven. Dos chicas maravillosas sin las cuales hubiera sido imposible llegar donde hoy nos encontramos. Gracias por ser parte de ese sueño

Cuando éramos adolescentes y nada en la vida era importante teníamos un grupo por el barrio. Nos sentábamos en la galería de la casa a hablar disparates. Junior un amigo del grupo le dio por ponernos nombres a todos a mi en esa época a me dio por andar con el pelo engreñado y con una banda para aplacar los cabellos y Junior me puso Mafalda. Mafalda fue mi comic preferido de la infancia pero hace 10 años en un viaje que hice a Barcelona y descubrí que Mafalda había nacido el mismo año que yo. Este año Mafalda y yo cumplimos 50 años. Esa es la razón por la que el motivo del cumple es Mafalda.

Finalmente después de las primeras depresiones de principio de año, pensé que lo mejor que podía hacer era aceptar que había llegado a los 50 y fue así como Auri y yo decidimos que lo mejor que podíamos hacer era celebrar.

La vida solo se construye a partir de las relaciones con las personas que vamos conociendo a lo largo de del camino. Si no hubieran sido ustedes, sino otras personas, estoy convencida de que hubiera sido una persona muy distinta. En resumidas cuentas esta ha sido mi vida hasta este momento. Solo Dios sebe cuantos años más tiene destinados para mi vida, pero hasta ahora ha sido una vida plena y llena de cosas maravillosas de la que quiero hoy simplemente ser agradecida.

La historia de los muñequitos: La alegria de una abuela

Hace unos años, mi hijo mayor se estaba quedando en casa de mis padres. Se puso a rebuscar en las gavetas del abuelo y allí encontró un corcho, algunas tachuelas y un alambre fuerte, no se imaginan las cosas que pueden encontrarse en las gavetas del abuelo. Lo cierto es que se le ocurrió hacer un muñequito, la cabeza era el corcho y con las tachuelas le hizo los ojos y la nariz. La forma del muñequito la dibujo con un papel sobre el alambre fuerte, y cuando lo terminó le puso un hilo y se lo regaló a mi mamá, que finalmente lo colgó en la cocina de su casa.

Durante aproximadamente 8 años el dichoso muñequito estuvo colgando en la cocina de la casa, siempre que lo veía me preguntaba porque mami no lo tiraba a la basura porque estaba sucio, lleno de grasa y apenas se distinguía lo que había sido una ocurrencia de un chico de 10 años. Mi hijo tiene ahora 18 años.

No pude comprender lo que significaba ese muñequito para mi mamá hasta hace aproximadamente 2 meses. Fui a visitar a mis padres y vi a mi mamá descolgar el muñequito y decirme: “mira dile a Guillermo Emilio que quiero que me lo arregle”. La miré con cara de incredulidad, pensando la cara que pondría mi hijo cuando le llevara el muñequito y le dijera que  mi madre quería que él lo reparara. Y no me equivoqué, mi hijo no dijo nada pero puso cara de: “¿Para qué diablos Tata (asi le dice a mi madre) quiere que yo le arregle eso?” me morí de la risa y le dije: “Bueno yo no sé, pero arréglaselo”. Los que conocen a mi mamá saben cual fue la razón de esa especie de amenaza.

Pasaron casi 2 meses. En el intervalo mi hijo menor llegó a casa con unos corchos y tome un par y los dejé encima del escritorio de mi hijo mayor, insinuando que debía arreglar el muñequito. De más está decir que cada miércoles cuando iba a almorzar a casa de mis padres mi mamá preguntaba que donde estaba su muñequito. Yo llegaba a mi casa y le recordaba a mi hijo el encargo que tenía. Y su respuesta siempre era la misma: “si yo sé, yo se lo voy a arreglar”. Pero seguían pasando los día y él no terminaba de ponerse en su tarea.

El miércoles de esta semana, entré a la habitación de mi hijo, y al ver por milesima vez el muñequito maltrecho sobre su escritorio pensé: ¿Qué tanto puede significar ese muñequito para mi mamá?  Solo sé que ella tiene 75 años y creo que a esa edad esas cosas deben ser importantes. Pensé que probablemente algún día estaré allí, sin muchas cosa que hacer o en que pensar, y tambien yo desearé que un nieto dedique 1 hora de su tiempo a su abuela y reparé el muñequito que tiene colgado 8 años en la cocina de su casa, y que talvez sea lo que cada día le dá alguna razón para vivir y ser feliz.

Lo cierto es que decidí ponerle un poco de presión a mi hijo, tomé el corcho y me dediqué a hacer un muñequito, parecido al que mi mamá tenía colgado, tal vez tan feo como el que originalmente había hecho mi hijo. Cuando lo terminé se lo llevé a mi hijo mayor y le dije: “Mira lo que hice, si para el viernes no terminas el muñequito que Tata te dio, le llevaré este y le diré que tu lo hiciste. Esta horrible, pero ella no va a pasar un día mas decepcionada de su nieto”

Mi hijo, se mató de la risa, me dijo que eso era un vulgar chantaje y que no le podía hacer eso. Intentó arrebatarme de las manos y romper mi horrible creación. Pero me mantuve firme en mis propósitos.

Hoy mi madre vino a visitarnos y mi hijo salió con su sonrisa y le entregó el muñequito reparado. Hizo algo realmente creativo y hermoso y estoy tan orgullosa de él por no haber decepcionado a su abuela. Al final esas son las cosas realmente importantes de la vida, esas pequeñas cosa que son las únicas que nos podemos llevar el día en que nos llegue el momento de partir de esta tierra.

Para que puedan comprender esta historia les dejo la imagen de los dos muñequitos.

Post-Data:

Cuando le conté a mi mamá la historia de como había logrado que Guillermo Emilio reparara el muñequito y le mostré el que yo había hecho, mi mamá me pidió que se lo diera, sé que está horrible, pero me siento feliz que pase a formar parte de sus tesoros.

La esperanza está dentro de nosotros.

En estos días conversando con un amigo se me ocurrió la idea de escribir un libro comentando el libro de Anna Robertson Brown: “Lo que de veras importa”. Voy a ponerle amor y corazón a eso para darle forma.

Pensando en eso me encontraba esta tarde, cuando se me ocurrió revisar en que situación había dejado la transcripción del libro. Me acordaba que había terminado de traducirlo, pero no recordaba haber terminado de transcribirlo, me sorprendió descubrir que si terminé y eso me animó.

Me puse entonces a revisar la redacción y caí en la trampa, me quedé colgada en las reflexiones y pensamientos, así que aprovecho para escribir este post.

Hace muchos años mi papa me regaló un recorte que tenía la siguiente frase: “Ahí donde Dios me ha puesto debo florecer”, recuerdo que era un Snoopy sobre un árbol. No me gustaba porque siempre pensaba que era una frase muy conformista. En ese momento me preguntaba:  ¿El que nace en medio de un barrio marginado y lleno de miseria, debe conformarse con esa realidad?. Mi concepto de Dios es distinto, no creo que El quiera el mal de nadie, ni que sea tan cruel de colocarnos en medio de la miseria o de realidades que son difíciles de sobrellevar.

Me acordé de esto porque Ann plantea en su libro algo parecido: “Dios nos coloca en el lugar que estamos. Este es exactamente el lugar. El me ha colocado a mí en el lugar que yo soy capaz de llenar: no hay error. Mi vida está en el lugar apropiado”, pero Ann agrega algo que le da un giro distinto a ese pensamiento:

Pero esto no quiere decir que debemos quedarnos inactivos. Hay cosas en las circunstancias de nuestra vida que debemos cambiar; hay oportunidades que con nuestro propio esfuerzo podemos aprovechar. Podemos vencer muchas dificultades que acosan nuestra carrera, y así venciéndola nos haremos mas fuertes. Yo creo cada vez mas que no hay impedimentos que no puedan ser sobrellevados, no hay obstáculos inútiles que no puedan ser removidos. Si vamos por la vida tímidamente, débilmente inefectivamente, la culpa no es de nuestro destino, ni del medio que nos rodea. Es nuestra propia culpa. Si un artista es capaz de pintar una gran pintura en una sábana, ¿no podemos nosotros encontrar oportunidad y material en nuestra vida presente para las cosas que deseamos hacer?

Cuantas cosas nos ocurren en nuestra vida que no nos gustan. Hoy alguien hacía un comentario en el blog y me decía: “No tienes que buscar esperanza, la esperanza está dentro de ti, solo tienes que dejarla salir” (tomo prestada su frase para ponerle el título a este post). A eso es a lo que nos invita Ann, a no quedarnos inactivos, si tenemos un sueño ir detrás de el, somos capaces de cambiar las circunstancias de nuestra vida, podemos vencer todas las dificultades que se presenten, cuando lo hagamos nos habremos fortalecido, no hay nada que nos impida alcanzarlo, no hay ningún obstáculo que no pueda ser quitado del medio, si creemos firmemente en lo que queremos, seguro podremos lograrlo.

He pasado unos días de vacaciones tranquila en casa, hoy cuando me levanté, de repente tuve la tentación de ponerme triste, porque hubo cosas que hubiera querido hacer y el tiempo no me alcanzó, pero a lo largo del día me han ocurrido algunas cosas maravillosas que me han alegrado, creo que en esas cosas sencillas he encontrado la fuerza para retomar el lunes mi vida y sacar de mi interior la esperanza. Tener la certeza de que, si bien es cierto que Dios me ha puesto en un lugar en este mundo, también que me ha dado todas las herramientas y la libertad para que yo logre los sueños que tengo en mi vida, y estoy dispuesta a aprovecharlos…

Volved a Galilea… y vivir cada día con Alegria

Ayer estuve escuchando una entrevista que le hicieron a José Antonio Pagola sobre su libro “Jesus. Aproximación Histórica”

Leí el libro casi completo, debo confesar que aun no lo he terminado, porque no es un libro que se puede leer así nomas de un tirón, hay que disfrutarlo. En agosto de este año comencé un curso de Jesucristo con los Dominicos, que aunque ha desmontado muchas de mis creencias fruto de una fe tradicional, lo que ha hecho es fortalecer cada día mas mi fé.

Como parte del material que nos ha dado Javier, nos facilitó esta entrevista a José Antonio Pagola, la cual no tiene desperdicios. Entre las cosas que mas me gustaron de sus palabras está su concepto sobre Jesus: “en el centro de Jesús está la compasión”. “Un cristiano es aquel que sigue a Jesús”. “Y Dios es simplemente esa presencia que cada día trata de entrar en el mundo para lograr que este sea un mundo mas feliz”. “ El que se encuentra a Dios no puede aburrirse, porque debe dedicar su vida a tratar de que este sea un mundo mas sano, mas humano, mas solidario, que haya paz, que no haya injusticia”.

El entrevistador le pregunto en algún momento que, si después de 2000 años y a la luz de la realidad en la que vivimos, no le parecía que Jesús había fracasado y que lo que se percibía era una perdida de la Fé. El le responde: “La fé no es algo que se pierde, porque la Fé no es como tener una navaja… hoy al igual que en aquel momento, muchos siguen rechazando y crucificando a Jesús, en mi caso: la esperanza, la fuerza, el entusiasmo para poder hacer un mundo mejor, solo la puedo encontrar en Jesús… ¿A quien puedo ir yo para dar sentido a mi vida? Solo a Jesús. Si perdiera mi fé me derrumbaría”. “No es en la iglesia donde encontraremos signos de Jesús”.

Luego el entrevistador le pregunta: “¿Jesus resucitó? Y el le responde: En el evangelio de Marcos cuando las mujeres llegan al sepulcro y le preguntan por el maestro, hay un hombre vestido de blanco que les dice: “ Id sin embargo, a decirle a los discipulos, y a Pedro que irá delante de vosotros a Galilea” (Mc 16, 7). “Id a Galilea y alli encontraran a Jesús”. Si queremos encontrar al Jesus resucitado, lo único que tenemos que hacer es volver a los orígenes, y vivir tal y como lo hizo Jesús.

Bueno, ya lo dije al principio, la entrevista no tiene desperdicio, pero finalmente me ha hecho pensar en esa definición sencilla de Dios… es simplemente la presencia que cada dia trata de hacer de este un mundo feliz... y me pregunto ¿Que estamos haciendo cada uno de nosotros para hacer de este un mundo mas feliz? Cuando pienso en los días, y como cualquier tontería nos amarga, nos hace sentir tristes, como nos dejamos afectar por cualquier cosa que ocurre, no somos capaces ni siquiera de ser felices nosotros o hacer felices a aquellos que nos rodean.

Estoy leyendo un libro de Eduardo Punset: “Viaje a la Felicidad” es un libro científico muy interesante y he encontrado una frase que me ha impactado: “ La felicidad es la ausencia de miedo” … y luego en otro punto dice: “El terror del cerebro a adaptarse a nuevas reglas del juego, el pánico a perder el control de la situación, la inercia de las costumbres y los intereses establecidos, el peso de la tradición y la historia se alían para poner obstáculos a la innovación y al cambio” nos pasamos la vida teniendo tanto miedo a lo desconocido, al cambio a lo que vendrá, a lo que no ha llegado aún, que no disfrutamos el momento presente y perdemos el sentido de la felicidad.

Creo que Jesus fue feliz, disfruto en medio de todas sus carencias el paso por el mundo, y se dedico a proclamar que era necesario un mundo mas justo, mas sano, con mas amor y mas alegría, tal vez simplemente debemos “volver a Galilea” y seguir su ejemplo y vivir con alegría en cada día de nuestras vidas.

Viva mi aburrida vida!!!!

Sigo sorprendiéndome con mi lectura de Benjamin Gonzalez Buelta: “Tiempo de Crear”. Casi llega a su fin, pero sigue ofreciéndome reflexiones maravillosas en la cuales pensar.

“La creatividad no se reduce a los momentos estelares ni a las personas excepcionales… En algunos momentos sentiremos que nuestro entorno se ha vuelto inexpresivo hasta el hastío. La tentación es huir a otros espacios y presencias; pero ese es el momento preciso en que la mirada contemplativa recrea la cotidianidad, porque se sumerge en el misterio de lo real, descubre sus dimensiones mas profundas y la saca a la luz del día

Hay días en que uno se levanta y piensa “que aburrido es tener que volver a la rutina de cada día”, creo que eso me paso esta mañana. Me levante como diría un gran amigo “por disciplina revolucionaria”. Tenia varios días abandonada mi caminata matutina, y al levantarme temprano a retomarlas, me encontré con esta frase maravillosa… esta mañana tenía la triste sensación de que la rutina de cada día se había vuelto “inexpresiva hasta el hastío” tenia deseos de tirarlo la toalla y abandonarlo todo.

¿Cuantas veces ocurre esto en nuestros días y nuestra vida?, tal vez muchas veces, sobre todo cuando las cosas no van bien, hoy tal vez se lo atribuyo al fin del año escolar, ya mis hijos y yo estamos con deseos de que termine, para descansar unos días de colegio y tareas. La tentación aparece: HUIR…  a otros espacios, a otros mundos,  a otro lugar incluso a otra vida a veces loca que nunca hubiéramos imaginado vivir…

Pero hoy Benjamin nos invita a mirar contemplativamente la cotidianidad… ver la realidad de la vida, descubrir el misterio de lo real y descubrir que la vida aburrida de cada día no es tan mala, porque tenemos mucho mas que lo que otros pudieran soñar. Descubrir las dimensiones mas profundas de la vida y el momento que nos toca vivir y disfrutarlo.

Cuando pienso en que ya casi llevamos medio año, los días se escapan de nuestras manos con la sensación de que no he hecho nada… pero al analizar y examinarlo a profundidad cuanto he hecho!!: (1)mis hijos terminan un año escolar, se cierra otra etapa de sus vidas, Guillermo entrara al último año de secundaria y Fer avanza en sus logros casi cumple 10 años, (2)la oficina marcha de maravilla, demasiado trabajo a veces, pero no me quejo… (3)creo que he conseguido el equipo de trabajo comprometido que quiero… (4)logre la certificación ISO 9000.  Que gran logro para nosotros!!!. (5)Pronto cumplo 1 año sola y poco a poco me acostumbro a mi nueva vida… (6)He retomado mi rutina de caminatas, ya tengo 5 meses caminando de nuevo y con mis Pilates… y mis clases de Yoga me va espectacular.

A los ojos de otros: ¡que vida mas rutinaria y aburrida!, pero finalmente como dice Benjamín es mi vida, es mi realidad… y entretejido entre esa cotidianeidad están mis grandes logros, los tengo en mi corazón. “La creatividad no se reduce a los momentos estelares ni a las personas excepcionales” … las personas simples y comunes tal vez logramos ser mas creativas que las personas excepcionales… Hoy simplemente doy gracias a Dios por la vida rutinaria y aburrida que me da cada día!!!!

Transmitir el Amor de Dios

Hace unas semanas Fernando, mi hijo de nueve años, me hizo un dibujo. Estaba tratando de ponerlo en la pizarra de corcho que tengo en mi escritorio con una sombrillitas de esa de tragos de Piña colada, pero no le salía, cuando le dije que lo ayudaría me dijo que no. Finalmente se fue enojado.

Después que se acostó tome el dibujo y lo pegue con tachuelas en la pizarra, al otro día cuando el vio que yo lo había puesto se puso contento.

La historia pudo haber terminado ahí… y simplemente sería una linda historia.

Fer tiene nueve años y esta en su catequesis para hacer su primera comunión. Hoy antes de dormir me dijo que quería contarme algo.

“Hoy en mi catequesis mi profesora nos dio un corazón y nos pidió que dijéramos donde habíamos sentido el amor de Dios. Le conté que le había hecho un dibujo a mi mama y luego me moleste porque no lo pude poner bien y cuando me levante en la mañana y vi que ella lo había puesto, sentí en ese momento el amor de mi mama y el amor de Dios”

Escuche estas palabras y desde ese momento, mi corazón parece reventar de alegría. Muchas veces me he sentido un poco frustrada por sentir que no he logrado transmitir el amor de Dios a los que están a mi alrededor, pero hoy me siento tan feliz.

Solo deseo que mi chiquito encuentre también en el Amor de Dios toda la paz que el ha traído a mi corazón

Esta mañana me dieron un paseo en un elefante

Hoy quiero compartir dos experiencias personales que llenaron de alegría mi día.

Leyendo esta mañana en el encanto de la vida simple. Contaba Sarah Ban Breatnach la siguiente historia, estaba en una convención política con su familia, y mientras su esposo asistía a los seminarios, ella y su hija jugaban en la playa. Una tarde hubo una sorpresa para los niños: un paseo en elefante por el aparcamiento del hotel. Aquella noche, cuando su esposo y ella se acostaron le dijo: “La vida esta llena de sorpresas maravillosas si estamos dispuestos a recibirlas. Algunas mañanas te despiertas sin saber lo que sucederá durante el día ¡Y te dan un paseo en Elefante!

Ella Contaba la historia reflexionando acerca de que, las lecciones mas sencillas son las que mas nos enseñan en nuestra vida. Al leer la historia pensé que en los últimos días había tenido la dicha de recibir una gran lección de mi hijo pequeño.

Llegue esa tarde especialmente triste a casa por algo que me había ocurrido, en realidad debo confesar que soy una llorona sin remedio. Cuando mi hijo pequeño me vio llorando y me preguntó que me ocurría y le conté, su respuesta fue la siguiente: “Mami, no llores, no te preocupes, siempre debes ver el lado positivo de la vida. En realidad no tienes que preocuparte de nada, tienes mucha gente que te quiere y tienes dos grandes compañeros a tu lado, a mi y a Guillermo”. En ese momento su consuelo me pareció maravilloso, sobre todo viniendo de un niño de 9 años lleno de inocencia, pero esta mañana al leer la historia de Sarah, pensé que en realidad mi hijo me había dado una gran lección de una forma hermosamente sencilla. ¿Que mas puedo pedirle a Dios, si tengo dos hijos maravilloso por los cuales vivir?

Salí de casa dispuesta a que el día fuera maravilloso, los chicos de la oficina se burlaron de mi porque estaba cantando. Y la verdad es que me sentía especialmente feliz.

El fin de semana había recogido una veintena de libros de lectura que mi hijo tenia en su cuarto, que ya habíamos leido repetidamente. Pensaba donarlos a la biblioteca de su escuela, por una solicitud que había hecho la asociación de padres del colegio, al final del año escolar, para aumentar el volumen de libros de la biblioteca.

Sin embargo esta mañana al leer el periódico, vi un anuncio, en el cual un banco solicitaba que los libros viejos del año escolar pasado lo llevaran a las sucursales para donarlos a las escuelas de Fe y Alegría. Decidí que los niños de la escuela de Fé y Alegría probablemente necesitaran mas esos los libros, que los niños del Colegio La Salle. Así que antes de volver a la oficina  en la tarde pase por el banco, y baje mi caja de libros. El banco estaba repleto de personas, pero cuando iba saliendo se me acerco un señor con una camiseta de Fé y Alegría, que por casualidad estaba haciendo la fila y me agradeció con mucha alegría la donación que había hecho. Me contó que precisamente esa caja de libros era para su escuela. Lo hizo delante de todas las personas que había en el banco y yo me sentí incluso avergonzada.

Fue una coincidencia que el estuviera allí justo en ese momento, pero que alegría sentí al salir del banco, porque pensé que había sido una gran decisión llevar los libros al banco en lugar de la escuela de mi hijo.  En ese momento recordé la historia de Sarah, y pensé que hoy la vida me había regalado un paseo en elefante.