Fracasar es parte de una vida feliz

“Debemos aprender a asumir el fracasar como parte de la vida feliz y no como una tragedia que hubiera debido ser evitada a cualquier precio” Felicidad también de Noche. Oraizola.

A mediados del año pasado por una situación personal, deje un poco de lado mi vida tan planificada. De repente de golpe y porrazos comprendí, que a veces la vida es más frágil de lo que me gustaría admitir y que es un muy impredecible. Nuevamente me llega un nuevo año con sus 365 días completos por delante y el diablo de la organización no me deja quieto, reclamándome a gritos que llegó el momento de planificar. Intento resistirme, pero me rindo a sus pies.

Entonces me encuentro con estas reflexiones: “Asumir el fracaso como parte de mi vida feliz”. Pienso entonces, que si lo acepto, lo asumo de esa manera, puedo continuar con mi organizada vida y reconocer, que puede ser que las cosas no salgan como espero, o como quiero, pero que eso no significa que debo frustrarme, y que parte de mi crecimiento consiste en aceptar el fracaso. Y dice Oraizola: “Fracasar es parte de la vida de quien busca… y no es el fin del mundo… aprendemos en el fracaso a levantarnos y seguir caminando”

Pues hoy quiero creerme esto; aceptar que a lo largo de este año muchas de las cosas que planifique, tal vez no salgan como quisiera, aceptar que los planes, algunas veces, no puedan concretizarse, pero a pesar de todo debo caer y levantarme, limpiarme el polvo de las rodillas y seguir caminando.

“La vida tiene mucho de lucha, de batalla, de alternancia entre esos momentos de dicha y alegría explicita y los momentos de tormenta y de zozobra. La Felicidad verdadera no son solo los momentos de júbilo”

Aprender, que parte de una vida feliz también consiste en fracasar!!!

Feliz Navidad !!

Hace mucho que no escribo en mi blog… tal vez hoy es un buen dia para retomarlo.

He pasado todo el día pensando que debo sentarme a escribir algo para la bendición de la cena de nochebuena, pero siento que en este fin de año estoy triste y no quisiera transmitir ese sentimiento a mi reflexión. Asi que vamos a ver que sale.

 Hace unos meses mi hermano  dijo que la vida de todos cambiaria a partir de este año, y la verdad es que ha sido un año que nos ha puesto a prueba la fe, la esperanza y la voluntad.

 Personalmente creo que he aprendido que la vida es en realidad pasajera, más de lo que podemos imaginar, que, si no hacemos lo que soñamos ahora, puede ser que mañana sea tarde, que no importa los planes que hagas en este instante, en el siguiente, cualquier situación podría desbaratarlos y tendrás que volver a comenzar. Que lo único importante es el tiempo de calidad que le das a los que están a tu lado y a los que amas, porque es lo único que podrás llevarte cuando te toque el turno. Que las cosas materiales, son materiales y perecederas y lo único que vale son las personas y el amor que puedes darle a los demás. Que la familia es la única que siempre estará ahí cuando más la necesites.

 También he comprendido que Dios es un Dios de Amor, que todo lo malo que ocurre en el mundo no es su responsabilidad, que, aunque sea duro admitirlo él no es todopoderoso, porque si el pudiera quitar la maldad del mundo, simplemente no dejara que ocurriera. Él no puede sanarnos, ni quitarnos los males como si fuera milagro, porque si así pudiera ser no dejaría que el mal llegara a nuestra vida. Asi que he decidido que lo único que voy a pedirle es fortaleza para enfrentar todas las cosas que lleguen a mi vida.

 Hoy celebramos como cada año que Dios vino hasta nosotros en forma de un niño inocente, en medio de una realidad que podemos decir que es la que viven muchas personas hoy en día: pobreza, miseria, estar lejos de la patria que los vio nacer, violencia, terrorismo, pero Jesús hoy quiere volver a nacer y decirnos que, aunque parezca imposible, él quiere decir: Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad. Así que, creo firmemente que, si transitamos por este mundo con buena voluntad, es posible que podamos ser transmisores de esa paz.

Feliz Navidad para todos y mis deseos de que esa paz llegue a vuestros corazones.

Fe… darle la oportunidad a aquello en lo que creo

“Ser fiel les mantener la decisión de buscar, aunque a veces no encuentres nada. Es aceptar que habrá días un poco más oscuros también para tu fe. Es querer mantener los compromisos adquiridos sabiendo que toda historia se construye en la calma y en la tormenta” “Contemplaciones en papel” Oraizola.

Cuantos días salimos al camino y a la vida y sentimos cuando termina que no ha valido la pena. En esos momentos nuestra fe se pone a prueba y uno llega a cuestionarse aquello en lo que cree. Leyendo el libro de Oraizola encontré esta reflexión, la fidelidad es ser fiel y mantenernos buscando, aunque a veces no encontremos nada… aceptar que hay días que serán un poco más oscuros para nuestra fe.

Cuando los días son oscuros se hace más difícil mantenernos en el camino. Pero como dice Oraizola la historia de nuestra vida se va construyendo en la calma y en la tormenta. En los días de tormenta es cuando debemos tomar la decisión de  no darnos por vencidos y mantener la Fe, aferrarnos más a Dios y comprender que sólo él puede traernos la paz.

“Nos encontramos con incertidumbres y zozobras. El camino tendrá sus obstáculos. Nuestra vida nos pondrá a veces encrucijadas complicadas, y allá en el horizonte estará nuestra fe… Fidelidad no significa perfección sino siempre estar dispuestos a darle siempre la oportunidad a aquello en lo que creemos”

Eso quiero comprender hoy… Fe es estar dispuesta a darle siempre la oportunidad a aquello en lo que creo.

 

 

 

 

Mi cumple No. 50… Solo puedo darle gracias a Dios

Todos mis amigos y familiares que están aquí y me conocen saben que es imposible dejar pasar una oportunidad como esta para uno de mis famosos discursos. He invitado esta noche a estar conmigo a familiares y amigos que han significado algo importante para mi en las diferentes etapas de mi vida. Faltan algunos que me hubiera gustado que me acompañaran pero debido a diversas circunstancias no han podido estar presentes.

Debo confesar que comencé el año 2014 deprimida, pero creo que con una buena razón: a fin de año llegaría a mis 50. Dice mi sobrino Alfonso que su mami va a durar hasta los 106 años, pensando en la historia de la familia, con dos bisabuelas que duraron 100 y 105 años puede ser que él tenga mucha razón, siendo asi es probable que me encuentre entonces en la mitad de mi vida. Pero la mitad de la vida son muchos años.

A la mayoría de las mujeres no les gusta decir la edad que tienen, las chicas que mi oficina, aún no entienden porque yo digo tan orgullosamente los años que tengo, mi respuesta es que como no los aparento, debo aclararle a la gente que no soy tan joven.

La realidad es que no me siento vieja, a pesar de mis 50 años. Decía mi Tía Josefita que la edad era mental. Cuando le preguntaban: “Qué ella hacía para sentirse siempre con esa jovialidad que la caracterizaba, su respuesta era que “no se juntaba con viejos”. Tenía 85 años. Decía que los viejos solo hablaban de enfermedades y achaques por eso solo se juntaba con gente joven. Yo he querido seguir su ejemplo, por eso en mi oficina yo soy la más vieja y solo me he rodeado de gente joven con sangre nueva.

Sacando un poco balance a lo que ha sido mi vida en estos 50 años creo que no me puedo quejar. Si hago una suma y una resta sencilla el balance seguramente será positivo. Aunque se que todos me conocen hoy quiero dar testimonio, en resumen por supuesto, de lo que ha sido mi vida.

Vengo de en una familia maravillosa. Puede sonar a cliché, pero Dios eligió para mi los mejores padres que uno pudo haber soñado. Mi madre es una mujer grandiosa que nos enseñó amor, disciplina y respeto, es una abuela maravillosa que adora a sus nietos. Mi papá es un gran hombre, de el aprendí a ser organizada, la pasión por los libros y ha sido a lo largo de mi vida mi amigo, sin temor a que nadie se ofenda yo soy su hija preferida y lo digo con orgullo.

Mis hermanos también fueron una elección acertada del creador. No se como lo logré pero soy la hermana preferida de cada uno de ellos.

Eduar, fue mi compañero de bailes del colegio, como no nos parecíamos la gente pensaba que éramos novios. En la universidad también fuimos compañeros de parrandas. Fui la responsable de que se arreglara con su novia con quien tenia meses de peleado, luego me asusté porque a los pocos meses anunciaron la boda, pero gracias a Dios, la cosa salió bien y hace unos días cumplieron 27 años de casados.

Auri, es mi hermana, la única, con quien compartí todos los juegos de mi niñez, nuestro colegio, nuestra habitación, y miles de aventuras y secretos, es mi amiga, mi confidente y al llegar a esta etapa de la vida hemos vuelto a descubrirnos como hermanas. La distancia no ha permitido que nos separemos sino que ahora somos todavía mas unidas. Si alguien quiere saber como se puede querer tanto a una hermana solo tienen que preguntarnos.

Memo… es mi hermano preferido. Cuando fuimos creciendo el creía que yo era su mamá, me engaño durante años cada domingo para que lo invitara al cine. Ha sido el tío preferido de mis hijos, y lo único que tengo que reprocharle es que me ha dañado a los muchachos con su vena artística.

Mi familia también me acompaña hoy, representada en una pequeña muestra de tíos y primos, sobre todo estos últimos que hicieron de mi infancia una época maravillosa de la que solo puedo tener buenos recuerdos.

Mis años de colegio los pasé sin penas ni glorias, sin muchos amigos. Aunque de vez en cuando nos juntamos, la única amiga verdadera que aun conservo es Fanny, de quien soy madrina de confirmación y a lo largo de todos estos años seguimos siendo mejores amigas. Ella me enseñó a rezar y el valor de la verdadera amistad.

Cuando entré en la universidad, pasé de ser una chica tímida a ser una rebelde sin causa que rompió los esquemas de la casa decidiendo ir a la universidad del estado en medio de las protestas de mi mamá, las bombas, piedras y el caos de la UASD. Pero allí aprendí a ser mejor ser humano y maduré. De esa experiencia salió mi mejor amiga: Yosy que se ha convertido en mi segunda hermana, la tía consentidora de mis hijos, una mujer maravillosa con la que siempre he contado a lo largo de estos 30 años… Nunca he sido persona de muchos amigos, pero los que fueron han perdurado a lo largo del tiempo lo que indica que los lazos de amistad son fuertes: José, Abel y Josefina. Julian que me acompaña esta noche y que siempre ha estado presente a lo largo de los años.

Luego me tocó irme a estudiar fuera y me fui a Guate, mi segunda tierra, fue una experiencia maravillosa, allí aprendí, como decía el abuelo de mis hijos: “que el mundo no termina en el malecón” y pude abrir mi mente y descubrír: “Otras tierras, otras gentes de maneras diferentes de pensar.” En Guate conocí a mi tercera hermana, mi amiga Agripina, que esta noche no puede estar conmigo pero que siempre se mantiene como una de esas estrellas en mi corazón.

En ese intervalo de tiempo entre la universidad y Guatemala, conocí a quien fue mi mejor amigo y compañero durante 21 años. Durante esos años conocí con él: el amor, el dolor y el perdón. Luis Henry ha sido el único amor de mi vida, pero no pierdo las esperanzas de encontrar el segundo. Me casé y al poco tiempo tuve la alegría de ser mamá de un chico maravilloso, al que he dado por llamar el Hijo de la Ilusión, porque es el hijo que cualquier mujer tiene la ilusión de tener en su vida: Guillermo Emilio, se ha convertido a sus 21 años en un chico con un horizonte claro hacia donde caminar y del cual me siento súper orgullosa. Siete años después, llegó el Hijo de la Alegría, que ha sido un regalo del Dios, porque él no quería que me quedara sola estos años. Fer en sus escasos 14 años me ha dado mas lecciones de vida que nadie. Se parece mucho a su mamá, y puedo decir que es el chico con el alma mas noble que existe.

Como dije anteriormente no tengo muchos amigos, y esta noche he intentado reunir aquí los pocos que tengo, que han estado conmigo en las buenas y en las malas: Mis compadres Tirso y Maira, mis amigos Alejandro y Yosy y Andrés y María Luisa. Mi amigo José que además de ser uno de mis grandes amigos, me ha dado la oportunidad de intentar devolver a Dios todo lo que me ha dado a través del servicio.

Hay personas que pasan por nuestra vida y uno no sabe porque razón, y tal vez es el caso de mi amigo Josian. De repente apareció en mi vida en el momento en que más necesitaba de alguien que me comprendiera y me acompañara, ha sido mi compañero de café y cine, mi paño de lagrimas, mi corrector de estilo y apoyo de los sueños de estos últimos años de vida. Yo le digo a todo el mundo que es mi tercer hijo, porque solo él y yo podemos comprender ese cariño que nos une.

Hace 13 años emprendí un camino como empresaria. Fue algo que, en realidad, debo agradecerle a Luis Henry, porque creo que nunca hubiera tenido el valor para lanzarme sola en un proyecto como ese, pero por una circunstancia de la vida comencé con AgroBioTek. Al mirar atrás no puedo mas que estar agradecida de Dios por esta oportunidad, porque hoy tengo una gran empresa de la cual me siento orgullosa. Pero el merito no ha sido solo mío, y por eso esta noche también quise que se acompañaran mis dos pupilas: Noemi y Yahaira, dos compañeras de trabajo que han demostrado por encima de todo, que la fidelidad es un valor que todavía existe y que se puede creer en la gente joven. Dos chicas maravillosas sin las cuales hubiera sido imposible llegar donde hoy nos encontramos. Gracias por ser parte de ese sueño

Cuando éramos adolescentes y nada en la vida era importante teníamos un grupo por el barrio. Nos sentábamos en la galería de la casa a hablar disparates. Junior un amigo del grupo le dio por ponernos nombres a todos a mi en esa época a me dio por andar con el pelo engreñado y con una banda para aplacar los cabellos y Junior me puso Mafalda. Mafalda fue mi comic preferido de la infancia pero hace 10 años en un viaje que hice a Barcelona y descubrí que Mafalda había nacido el mismo año que yo. Este año Mafalda y yo cumplimos 50 años. Esa es la razón por la que el motivo del cumple es Mafalda.

Finalmente después de las primeras depresiones de principio de año, pensé que lo mejor que podía hacer era aceptar que había llegado a los 50 y fue así como Auri y yo decidimos que lo mejor que podíamos hacer era celebrar.

La vida solo se construye a partir de las relaciones con las personas que vamos conociendo a lo largo de del camino. Si no hubieran sido ustedes, sino otras personas, estoy convencida de que hubiera sido una persona muy distinta. En resumidas cuentas esta ha sido mi vida hasta este momento. Solo Dios sebe cuantos años más tiene destinados para mi vida, pero hasta ahora ha sido una vida plena y llena de cosas maravillosas de la que quiero hoy simplemente ser agradecida.

La historia de los muñequitos: La alegria de una abuela

Hace unos años, mi hijo mayor se estaba quedando en casa de mis padres. Se puso a rebuscar en las gavetas del abuelo y allí encontró un corcho, algunas tachuelas y un alambre fuerte, no se imaginan las cosas que pueden encontrarse en las gavetas del abuelo. Lo cierto es que se le ocurrió hacer un muñequito, la cabeza era el corcho y con las tachuelas le hizo los ojos y la nariz. La forma del muñequito la dibujo con un papel sobre el alambre fuerte, y cuando lo terminó le puso un hilo y se lo regaló a mi mamá, que finalmente lo colgó en la cocina de su casa.

Durante aproximadamente 8 años el dichoso muñequito estuvo colgando en la cocina de la casa, siempre que lo veía me preguntaba porque mami no lo tiraba a la basura porque estaba sucio, lleno de grasa y apenas se distinguía lo que había sido una ocurrencia de un chico de 10 años. Mi hijo tiene ahora 18 años.

No pude comprender lo que significaba ese muñequito para mi mamá hasta hace aproximadamente 2 meses. Fui a visitar a mis padres y vi a mi mamá descolgar el muñequito y decirme: “mira dile a Guillermo Emilio que quiero que me lo arregle”. La miré con cara de incredulidad, pensando la cara que pondría mi hijo cuando le llevara el muñequito y le dijera que  mi madre quería que él lo reparara. Y no me equivoqué, mi hijo no dijo nada pero puso cara de: “¿Para qué diablos Tata (asi le dice a mi madre) quiere que yo le arregle eso?” me morí de la risa y le dije: “Bueno yo no sé, pero arréglaselo”. Los que conocen a mi mamá saben cual fue la razón de esa especie de amenaza.

Pasaron casi 2 meses. En el intervalo mi hijo menor llegó a casa con unos corchos y tome un par y los dejé encima del escritorio de mi hijo mayor, insinuando que debía arreglar el muñequito. De más está decir que cada miércoles cuando iba a almorzar a casa de mis padres mi mamá preguntaba que donde estaba su muñequito. Yo llegaba a mi casa y le recordaba a mi hijo el encargo que tenía. Y su respuesta siempre era la misma: “si yo sé, yo se lo voy a arreglar”. Pero seguían pasando los día y él no terminaba de ponerse en su tarea.

El miércoles de esta semana, entré a la habitación de mi hijo, y al ver por milesima vez el muñequito maltrecho sobre su escritorio pensé: ¿Qué tanto puede significar ese muñequito para mi mamá?  Solo sé que ella tiene 75 años y creo que a esa edad esas cosas deben ser importantes. Pensé que probablemente algún día estaré allí, sin muchas cosa que hacer o en que pensar, y tambien yo desearé que un nieto dedique 1 hora de su tiempo a su abuela y reparé el muñequito que tiene colgado 8 años en la cocina de su casa, y que talvez sea lo que cada día le dá alguna razón para vivir y ser feliz.

Lo cierto es que decidí ponerle un poco de presión a mi hijo, tomé el corcho y me dediqué a hacer un muñequito, parecido al que mi mamá tenía colgado, tal vez tan feo como el que originalmente había hecho mi hijo. Cuando lo terminé se lo llevé a mi hijo mayor y le dije: “Mira lo que hice, si para el viernes no terminas el muñequito que Tata te dio, le llevaré este y le diré que tu lo hiciste. Esta horrible, pero ella no va a pasar un día mas decepcionada de su nieto”

Mi hijo, se mató de la risa, me dijo que eso era un vulgar chantaje y que no le podía hacer eso. Intentó arrebatarme de las manos y romper mi horrible creación. Pero me mantuve firme en mis propósitos.

Hoy mi madre vino a visitarnos y mi hijo salió con su sonrisa y le entregó el muñequito reparado. Hizo algo realmente creativo y hermoso y estoy tan orgullosa de él por no haber decepcionado a su abuela. Al final esas son las cosas realmente importantes de la vida, esas pequeñas cosa que son las únicas que nos podemos llevar el día en que nos llegue el momento de partir de esta tierra.

Para que puedan comprender esta historia les dejo la imagen de los dos muñequitos.

Post-Data:

Cuando le conté a mi mamá la historia de como había logrado que Guillermo Emilio reparara el muñequito y le mostré el que yo había hecho, mi mamá me pidió que se lo diera, sé que está horrible, pero me siento feliz que pase a formar parte de sus tesoros.

La esperanza está dentro de nosotros.

En estos días conversando con un amigo se me ocurrió la idea de escribir un libro comentando el libro de Anna Robertson Brown: “Lo que de veras importa”. Voy a ponerle amor y corazón a eso para darle forma.

Pensando en eso me encontraba esta tarde, cuando se me ocurrió revisar en que situación había dejado la transcripción del libro. Me acordaba que había terminado de traducirlo, pero no recordaba haber terminado de transcribirlo, me sorprendió descubrir que si terminé y eso me animó.

Me puse entonces a revisar la redacción y caí en la trampa, me quedé colgada en las reflexiones y pensamientos, así que aprovecho para escribir este post.

Hace muchos años mi papa me regaló un recorte que tenía la siguiente frase: “Ahí donde Dios me ha puesto debo florecer”, recuerdo que era un Snoopy sobre un árbol. No me gustaba porque siempre pensaba que era una frase muy conformista. En ese momento me preguntaba:  ¿El que nace en medio de un barrio marginado y lleno de miseria, debe conformarse con esa realidad?. Mi concepto de Dios es distinto, no creo que El quiera el mal de nadie, ni que sea tan cruel de colocarnos en medio de la miseria o de realidades que son difíciles de sobrellevar.

Me acordé de esto porque Ann plantea en su libro algo parecido: “Dios nos coloca en el lugar que estamos. Este es exactamente el lugar. El me ha colocado a mí en el lugar que yo soy capaz de llenar: no hay error. Mi vida está en el lugar apropiado”, pero Ann agrega algo que le da un giro distinto a ese pensamiento:

Pero esto no quiere decir que debemos quedarnos inactivos. Hay cosas en las circunstancias de nuestra vida que debemos cambiar; hay oportunidades que con nuestro propio esfuerzo podemos aprovechar. Podemos vencer muchas dificultades que acosan nuestra carrera, y así venciéndola nos haremos mas fuertes. Yo creo cada vez mas que no hay impedimentos que no puedan ser sobrellevados, no hay obstáculos inútiles que no puedan ser removidos. Si vamos por la vida tímidamente, débilmente inefectivamente, la culpa no es de nuestro destino, ni del medio que nos rodea. Es nuestra propia culpa. Si un artista es capaz de pintar una gran pintura en una sábana, ¿no podemos nosotros encontrar oportunidad y material en nuestra vida presente para las cosas que deseamos hacer?

Cuantas cosas nos ocurren en nuestra vida que no nos gustan. Hoy alguien hacía un comentario en el blog y me decía: “No tienes que buscar esperanza, la esperanza está dentro de ti, solo tienes que dejarla salir” (tomo prestada su frase para ponerle el título a este post). A eso es a lo que nos invita Ann, a no quedarnos inactivos, si tenemos un sueño ir detrás de el, somos capaces de cambiar las circunstancias de nuestra vida, podemos vencer todas las dificultades que se presenten, cuando lo hagamos nos habremos fortalecido, no hay nada que nos impida alcanzarlo, no hay ningún obstáculo que no pueda ser quitado del medio, si creemos firmemente en lo que queremos, seguro podremos lograrlo.

He pasado unos días de vacaciones tranquila en casa, hoy cuando me levanté, de repente tuve la tentación de ponerme triste, porque hubo cosas que hubiera querido hacer y el tiempo no me alcanzó, pero a lo largo del día me han ocurrido algunas cosas maravillosas que me han alegrado, creo que en esas cosas sencillas he encontrado la fuerza para retomar el lunes mi vida y sacar de mi interior la esperanza. Tener la certeza de que, si bien es cierto que Dios me ha puesto en un lugar en este mundo, también que me ha dado todas las herramientas y la libertad para que yo logre los sueños que tengo en mi vida, y estoy dispuesta a aprovecharlos…

Volved a Galilea… y vivir cada día con Alegria

Ayer estuve escuchando una entrevista que le hicieron a José Antonio Pagola sobre su libro “Jesus. Aproximación Histórica”

Leí el libro casi completo, debo confesar que aun no lo he terminado, porque no es un libro que se puede leer así nomas de un tirón, hay que disfrutarlo. En agosto de este año comencé un curso de Jesucristo con los Dominicos, que aunque ha desmontado muchas de mis creencias fruto de una fe tradicional, lo que ha hecho es fortalecer cada día mas mi fé.

Como parte del material que nos ha dado Javier, nos facilitó esta entrevista a José Antonio Pagola, la cual no tiene desperdicios. Entre las cosas que mas me gustaron de sus palabras está su concepto sobre Jesus: “en el centro de Jesús está la compasión”. “Un cristiano es aquel que sigue a Jesús”. “Y Dios es simplemente esa presencia que cada día trata de entrar en el mundo para lograr que este sea un mundo mas feliz”. “ El que se encuentra a Dios no puede aburrirse, porque debe dedicar su vida a tratar de que este sea un mundo mas sano, mas humano, mas solidario, que haya paz, que no haya injusticia”.

El entrevistador le pregunto en algún momento que, si después de 2000 años y a la luz de la realidad en la que vivimos, no le parecía que Jesús había fracasado y que lo que se percibía era una perdida de la Fé. El le responde: “La fé no es algo que se pierde, porque la Fé no es como tener una navaja… hoy al igual que en aquel momento, muchos siguen rechazando y crucificando a Jesús, en mi caso: la esperanza, la fuerza, el entusiasmo para poder hacer un mundo mejor, solo la puedo encontrar en Jesús… ¿A quien puedo ir yo para dar sentido a mi vida? Solo a Jesús. Si perdiera mi fé me derrumbaría”. “No es en la iglesia donde encontraremos signos de Jesús”.

Luego el entrevistador le pregunta: “¿Jesus resucitó? Y el le responde: En el evangelio de Marcos cuando las mujeres llegan al sepulcro y le preguntan por el maestro, hay un hombre vestido de blanco que les dice: “ Id sin embargo, a decirle a los discipulos, y a Pedro que irá delante de vosotros a Galilea” (Mc 16, 7). “Id a Galilea y alli encontraran a Jesús”. Si queremos encontrar al Jesus resucitado, lo único que tenemos que hacer es volver a los orígenes, y vivir tal y como lo hizo Jesús.

Bueno, ya lo dije al principio, la entrevista no tiene desperdicio, pero finalmente me ha hecho pensar en esa definición sencilla de Dios… es simplemente la presencia que cada dia trata de hacer de este un mundo feliz... y me pregunto ¿Que estamos haciendo cada uno de nosotros para hacer de este un mundo mas feliz? Cuando pienso en los días, y como cualquier tontería nos amarga, nos hace sentir tristes, como nos dejamos afectar por cualquier cosa que ocurre, no somos capaces ni siquiera de ser felices nosotros o hacer felices a aquellos que nos rodean.

Estoy leyendo un libro de Eduardo Punset: “Viaje a la Felicidad” es un libro científico muy interesante y he encontrado una frase que me ha impactado: “ La felicidad es la ausencia de miedo” … y luego en otro punto dice: “El terror del cerebro a adaptarse a nuevas reglas del juego, el pánico a perder el control de la situación, la inercia de las costumbres y los intereses establecidos, el peso de la tradición y la historia se alían para poner obstáculos a la innovación y al cambio” nos pasamos la vida teniendo tanto miedo a lo desconocido, al cambio a lo que vendrá, a lo que no ha llegado aún, que no disfrutamos el momento presente y perdemos el sentido de la felicidad.

Creo que Jesus fue feliz, disfruto en medio de todas sus carencias el paso por el mundo, y se dedico a proclamar que era necesario un mundo mas justo, mas sano, con mas amor y mas alegría, tal vez simplemente debemos “volver a Galilea” y seguir su ejemplo y vivir con alegría en cada día de nuestras vidas.