No quedarnos ni en el horizonte, ni en el surco.

Esta mañana terminé el libro de Benjamín Gonzalez Buelta: “La letra pequeña”, excelente, lo recomiendo a ojos cerrados. Las últimas dos páginas no tienen desperdicios.

“Si solo nos dejamos absorber por el horizonte, la innovación, la velocidad tecnológica y el universo que todo lo abarca, podemos perdernos en una abstracción virtual que nos aleje de la realidad, donde la vida se teje puntada a puntada… Si nos encerramos en el surco, en la rutina fiel de cada día, en la calma contemplativa y en cada nombre concreto de nuestro entorno, podemos quedarnos apartados del dinamismo más creativo de la historia, en la que crece el reino de Dios desde todas las diferencias”

Al leer esto de repente me vino a la cabeza la “Fabula de los tres hermanos” de Silvio Rodriguez. Ni quedarnos mirando el horizonte, ni quedarnos sumido en el surco de la rutina. Hay que hacer un balance en la vida y eso es lo que a fin de cuenta lo que quiere dejarnos Benjamín con su libro.

Cuantas veces nos quedamos mirando solo el horizonte, estamos más pendientes de los problemas que están lejos de nosotros, en las redes sociales, que aquellos que nos afectan mas directamente y en los que muchas veces podemos hacer algo más. Finalmente cuando vemos las realidades de otros países, están muy lejanas y es cierto que podemos solidarizarnos y lamentar lo que allí ocurre pero no es mucho lo que podemos hacer; sin embargo al sacar la vista de la computadora o del celular, nos damos cuenta que aquí, a mi lado, cerquita de mi hay una realidad tan cruel o más dura que cualquiera de las que se viven en el horizonte, y nosotros ¿Qué estamos haciendo, que estamos dispuestos a hacer? La mayoría de las veces, nada, preferimos esas realidades lejanas que no nos comprometen.

“Jesús es la sabiduría de Dios encarnada en la cotidianidad Humana” , dice Benjamín, y el aprendió a ver el horizonte y alejarse, a ser solidario con los que estaban a su alrededor. Hoy mismo la lectura nos muestra un Jesús que se aleja y se hace fraterno con los que se acercan a buscar su sanación y consuelo.

“Solo el vuelo que atraviesa el azul sin límites del cielo se puede percibir en el infinito de todos los horizontes y sentir, al mismo tiempo, como cada esfuerzo y cada pequeña parte del cuerpo de la paloma se llena de sabor y sentido”

En este comienzo de semana pido a Dios que me permita ver el horizonte y al mismo tiempo ser solidaria con los que están a mi alrededor

Dejar que pase la neblina para ver el horizonte

“En una epoca tan compleja como la que vivimos hombre y mujeres buscamos un horizonte porque sin el no hay esperanzas” Esther de Waal (Buscando a Dios)

Esta frase hermosa la encontré esta mañana leyendo mi libro “Buscando a Dios”. Pensé que era una frase apropiada para esta semana de reflexión en la que he deseado llenarme de esperanzas para re-comenzar con fuerzas y nuevos brios.

En las mañanas mientras camino siempre me gusta mirar hacia el mar, ver hacia el horizonte y meditar, pero hay días oscuros, nublados o con neblina en los que el horizonte no se ve, en los que no logro distinguir el cielo del mar. Esta mañana al leer a Esther tuve la sensación de que aveces el horizonte de nuestra vida tambien está oculto por la neblina de los problemas, las decepciones, los conflictos incluso el trabajo.

Cuando hay neblinas y nubes no es mucho lo que podemos hacer mas que dejar que pase o esperar que llueva para que todo aclare y podamos ver salir el sol nuevamente y vislumbrar el horizonte.

En  vida es mas dificil, muchas veces nos desesperamos y no tenemos la paciencia de dejar que pase la tormenta; sin embargo existe la ventaja de que en este caso no tenemos que sentarnos a esperar, sino que siempre hay algo que podemos hacer para quitar del medio la neblina, y hacer que la vida sea mas llevadera mientras tanto. Hoy Esther dice que debemos buscar el horizonte porque sin él no tendremos esperanzas.

Semana de reflexión y mi propósito es hacer todo lo que esté en mis manos para quitar del medio la neblina que no me deja ver el horizonte y así poder llenarme de esperanzas. Ser agradecida por todo lo que tengo y por todo lo que Dios me dá cada día.

Esperar con Paciencia

“¿Como esperamos por Dios? Esperamos con paciencia. Pero paciencia no significa pasividad. Esperar pacientemente no es como esperar el autobús, ó que la lluvia pare, o que el sol salga. Es una espera activa en la cual vivimos el momento presente completamente, para encontrar los signos de aquel a quien estamos esperando.

La palabra paciencia proviene del verbo latín Patior lo que significa “sufrir”. Esperar pacientemente es sufrir atravesando el momento presente, probarlo completamente, y dejar las semillas que son plantadas en la tierra,  poniendo atención a lo que está pasando ante nuestros ojos y viendo los primeros rayos del Dios Glorioso que está llegando”, Henry Nouwen

Hoy encontré estas frases de Nouwen en mi correo y tal vez me vienen a tono con mis sentimientos de hoy, porque esta tarde tenía la triste sensación de que repente no se si vale la pena muchas de las cosas que hacemos, se que tal vez el sentimiento es porque estoy cansada y estoy lejos de casa y ya quiero regresar.

Pero leer estas palabras me hizo pensar que es el momento de mirar la vida de otra forma y en está etapa de la espera vivir el momento presente y tratar de descubrir en él signos que me acerquen mas a Dios.

Simplemente plantar, tal vez es el momento de plantar una nueva semilla de mi vida que en su día no muy lejano germinará. Llegará el momento de recoger lo plantado y entonces encontraré la alegría de nuevo en mi corazón.

Dios hoy simplemente me pide que tenga paciencia… Que espere con paciencia… y eso significa “Vivir el momento presente y no perder de vista el horizonte”

El horizonte… ese del que Joan Manuel nos dice que “que es donde nacen las leyendas y se ocultan los secretos, y donde se alcanza a dibujar con las estrellas el firmamento”… solo que hoy tengo la triste sensación de que “cuanto mas voy hacia allá, mas lejos queda, cuanto mas deprisa trato de ir… mas lejos está”. Tal vez por eso Dios quiere que aprenda a esperar con paciencia encontrar o llegar al horizonte, seguro que cuando llegue estaré lista para su encuentro!!!

El horizonte debe alcanzarse y perderse

cropped-dsc_2321.jpg“Los horizontes siempre deben alcanzarse y perderse. Es preciso montar tienda para pasar la noche y levantarlas cuando aparece la luz del alba. Debemos viajar lijeros de equipaje” Neville Ward (Tomado del libro de Esther de Waal, Invitación al Asombro)

Esta mañana al leer este texto pense en una canción de Serrat que me gusta mucho: “Puse rumbo al horizonte y por nada me detuve, ansioso por llegar donde las olas salpican las nubes, brindar en primera fila, con el sol resucitado. Sentarme en la barandilla y ver que hay del otro lado. Y cuanto mas voy pa’lla, mas lejos queda, cuanto mas deprisa voy mas lejos se va”

Pienso que la vida son muchos horizontes que queremos alcanzar, pero cuando caminamos hacia ellos y logramos alcanzarlos, debemos dejarlos atras y perderlos, y poner rumbo a un horizonte distinto. De tanto en tanto en la vida nos encontramos con un nuevo horizonte, pero debemos ser capaces de dejar el anterior atras, y creo que esto es lo que resulta aveces un poco complicado.

Pensaba en un atardecer hermoso en mi tierra, frente al mar, lo cierto es que a uno le dan deseos de que nunca termine y quedarse alli extasiado observando. Cada mañana encontraremos un nuevo amanecer, y cada tarde una atardecer distinto y debemos dejarlos ir.

Creo que en fondo herede de mi mama un poco la resistencia al cambio, soy metodica, me gustan los ritos y las rutinas, pero hoy se me ocurre pensar que la rutina es como quedarse sentado contemplando el horizonte que hemos alcanzado y eso hace que carguemos pesado y que el camino se haga dificil de seguir.

Tal vez hoy tengo deseos de dejar el horizonte al cual llegue, perderlo y emprender el camino hacia un nuevo horizonte en mi vida. El problema aveces es que no tenemos muy claro cual es el nuevo horizonte que nos toca a por ir. Espero encontrar la claridad para descubrirlo.