Creer aunque no lo vea

Esta mañana escuchaba la lectura de Tomas. Le dijo a sus compañeros que si no metía sus manos en las llagas de Jesus no creería nada. “Dichosos los que creen sin haber visto” le dijo Jesus una semana mas tarde. La reflexión de Rezando Voy, mencionaba, como muchas veces nosotros teníamos la necesidad de utilizar nuestros propios sentidos y experiencia para decidir por nosotros mismos lo que es verdad y lo que no lo es, sin dar crédito a las experiencias de los demás. A veces las cosas de Dios se ven en la vida de los demás.

Pensaba que aveces es difícil tener Fe cuando vivimos momentos difíciles en nuestra vida. Creer que las cosas ocurrirán y tener que esperar el tiempo que no tenemos o que creemos no tener. Tal vez hoy es el día de seguir el ejemplo de tantos que han aprendido a creer sin ver. Hoy le pido a Dios que me ayude a creer sin ver.

Mis deseos son que esta semana Dios me de la fortaleza para seguir adelante en esta dura cuesta que nos ha tocado subir. Debo recordar que no debo mirar la cima de la montaña, aquella para la que no se cuanto  me falta, que debo seguir caminando y enfocarme en el camino.

Quiero Creer

Es martes después de Semana Santa. Una Semana Santa que pudo haber sido divertida para algunos, pero para mi, por diversas razones resultó triste. El domingo tendría que haber sido un día alegre pero “cosas” nublaron el día.

Esta mañana leyendo mi libro de Pagola encontré unas palabras que me hicieron pensar en la semana que había pasado y que tal vez explicaban un poco de mi sentir y cito:

 “Olvidadas las grandes tradiciones religiosa, cada individuo, se ve obligado a buscar por su cuenta razones para vivir y dar sentido a su breve paso por este mundo. La pregunta es inevitable: ¿En que creer cuando se deja de creer? ¿Desde donde orienta su vida aquel que abandona las antiguas razones para vivir?

Y pensaba… olvidémonos de la religión, y pensemos en lo fácil que la vida se le puede desarmar a uno. Lo que en un momento de nuestras vidas dábamos por cierto, el amor profundo que tuvimos por alguien, o que alguien decía tenernos ¿como es posible que se pueda morir de una forma tan fácil? Pienso en los amigos y en lo efímeras que resultan a veces las relaciones, una frase o simplemente una persona con malos sentimientos puede echar al traste una amistad que creíamos hermosa y verdadera. ¿En que creer cuando todo sobre lo que estaba fundamentada la vida, los valores, los principios, de repente parece que se desmorona?. Es como si las relaciones las construyéramos sobre una madera contaminada con carcoma y de repente sin darnos cuenta esa plaga se hubiera comido las bases y todo se desmorona desde la raíz.

Sé que muchos pensaran que es mirar la vida con pesimismo, no es cierto porque miro a mi alrededor y voy a encontrar amigos entrañables que siempre han estado y estarán ahí, no importa lo que ocurra, no importan los vientos que lleguen, pero aunque sé valorar una verdadera amistad, también siento que cada vez más las relaciones son efímeras.

Dice Pagola: “Estamos pasando de <<una sociedad de creencias>> en la que los individuos actúan movidos por una Fe que les proporciona sentido, criterios y normas de vida. A una <<sociedad de opiniones>> en que cada uno tiene su propio parecer sobre la vida, sin necesidad de fundamentarlo en ninguna tradición…”

No quiero vivir en esa sociedad, quiero seguir siendo parte de una “sociedad de creencias” quiero seguir teniendo principios y valores, quiero que las relaciones sean importantes y no pasajeras como las de las redes sociales, quiero seguir creyendo en lo que creo. Quiero creer.

Amar, esperar, creer…

Esta mañana leí una reflexión que me hizo pensar en que debemos hacer las personas para volver a creer en medio de este mundo tan complicado que nos toca vivir.

La reflexión se refería a un pasaje de la biblia en la que Jesús con 12 años se le pierde a María y a José. Finalmente tres días después lo encuentran en el templo. El pasaje termina diciendo que “María guardaba todas estas cosas en el corazón”. La reflexión decía interpretaba lo siguiente: “esto significa que aunque en su mente no entendía muchas de estas cosas ella decidió amar, esperar y creer. Confiaba y se dejaba sorprender admirar y desconcertar por Dios”

Echando luego una mirada al mundo pensaba que hemos perdido la capacidad de creer, en un país donde el gobierno no le importa que protestemos contra la instalación de una cementera, y por los intereses sigue sin hacer nada; donde la corrupción esta a la orden del día en cada esquina, en el sector publico y el privado y y ya estamos a un punto que creemos que todos son iguales y que no hay uno que sirva; donde cada 4 años sube un político distinto y hace del país lo que le viene en gana, y luego negocia como turnarse el poder; donde se cambia la constitución sin tener en cuenta lo que pensamos los ciudadanos aunque supuestamente fuimos nosotros los que elegimos a los diputados y a los senadores y supuestamente ellos nos representan, pero a fin de cuenta solo representan sus intereses personales; donde, en el plano personal los valores morales se han invertido y ya no importa lo que hagamos, todo esta bien.

Estoy leyendo un libro muy interesante que me ha hecho conocer a Jesús hombre, humano, se llama “Jesús. Aproximación histórica”, de José Antonio Pagola. También en el tiempo en que vivió Jesús el mundo era decepcionante, las injusticias estaban a la orden del día, los intereses movían todo, y sin embargo, dice la reflexión: “María seguía amando, esperando y creyendo y confiaba dejándose sorprender, admirar y desconcertar por Dios”

Entonces pensaba ¿Que puedo hacer personalmente para tratar de cambia el mundo? Creo que la única esperanza es trabajar con nuestros jóvenes para ver si con ellos logramos darle un nuevo giro, un nuevo rumbo a este mundo. Creer en los jóvenes que ahora comienzan y están a nuestro alrededor, confiar en ellos y darle oportunidades, enseñarles con nuestro ejemplo valores como el respeto, la gratitud, la humildad, el desprendimiento, el perdón, el agradecimiento y finalmente el amor. Enseñarles que a pesar de todo y que aunque muchas veces “no entendamos muchas cosas de las que ocurren a nuestro alrededor”: Debemos Amar, esperar y creer que el mundo puede ser mejor y cambiar.