Una realidad ajena a nosotros


Estaba de viaje por Barcelona, me fui unos dias a botar el golpe, y estándo en el aeropuerto de Madrid esperando mi vuelo para Barcelona observe a una chica, debía tener unos 25 años, no mas, se secaba las lagrimas. Un rato antes me había preguntado asustada donde estaba la puerta de salida de su vuelo.  Coincida que se iba en el mismo vuelo mio, asi que le dije que se tranquilizara y le explique donde debía esperar, no sabía que debía buscar en las pizarras la puerta de salida y no se atrevía a preguntar.

Nos sentamos al frente, la chica lloraba, disimuladamente se secaba las secaba, pero no las podía aguantar, no quería que la vieran llorar.  Trataba de observarla sin que lo notara y pensaba: “¿Habrá dejado a sus hijos en casa, o a su esposo o compañero, o simplemente a la familia para venir a buscar fortuna a España?. No sabe donde irá, no sabe lo que le espera, ni siquiera sabe lo que hará, solo tiene la esperanza de que aqui tendrá una vida mejor. Podrá ganar dinero y ayudar a la familia, vale la pena el sacrificio”

¡Que dura es la realidad de mi país! tengo la suerte de que pude estudiar y tuve oportunidades, pero la generalidad de los dominicanos no tienen esa oportunidad. ¿Que se supone que debemos hacer para cambiar algo de nuestro país y que esta chica no se tenga que ir de su casa?

Al bajar del avión en Barcelona, me preguntó si tenía que recoger las maletas, lamentablemente yo andaba solo con una mochila, pero pronto le busque a alguien que le ayudara, me dijo que era la primera vez que viajaba y que no hubiera querido hacerlo sola, me contó que iba a casa de una tía.

Me despedí de ella con una sensación de tristeza… espero que encuentre en tierras extrañas lo que nuestro país no le ha podido dar.

Un comentario en “Una realidad ajena a nosotros

  1. A los que vamos a otras tierras en busca de fortuna, se nos hace extremadamente doloroso saber todo lo que dejamos atras.

    Es mucho mas de lo que uno cree. Nadie sabe cuantas de mis familiares se han muerto o están enfermos y yo no estoy allí para compartir sus últimos momentos o su enfermedad…

    Nadie sabe lo doloroso que es no conocer a los sobrinos o que estos no conozcan nada de uno o de mis hijos…

    Cuando deje mi patria atrás deje mucho mas que mi vida…

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