Ponerse en el lugar del otro

Hace unos días que vengo pensando lo difícil que es andar por el mundo tratando de entender el comportamiento de los demás. Generalmente lo que hago es que me enojo porque yo actuaria de una forma distinta. Esta semana encontré una reflexión el libro de Oraizola que me hizo pensar mas en esto:

“Ponerse en el lugar del otro, y aprender a reconocerse, es un camino para un encuentro diferente. Pero no es nada fácil. Es mas fácil interpretar, juzgar y rechazar desde una distancia aséptica, que aprender a descubrirse uno mismo en muchas cosas que condenamos en los demás”

Ponernos en el lugar de los demás, no es nada fácil terminamos juzgándolos y queriendo que actúen distinto. Pero ¿Cómo transitamos por el mundo sin juzgar?  Es como parte de la naturaleza humana. Así que pensaba que tal vez no se trata de no juzgar, sino de no condenar. Porque juicios seguro que tendremos y es casi inevitable expresarlo, o incluso pensarlo, pero de lo que se trata es de tratar de entender al otro y no condenar.

“Si cada uno fuera capaz de ponerse en el lugar del otro y pudiera, por un solo instante, entender sus circunstancias, sus motivos y como está viviendo el otro, lo que ocurre…es mucho mas tentador construir barreras y encerrarse en un fuerte desde el cual tiramos piedras al otro, que tratar de entender sus motivos, su perspectiva y lo que en realidad nos une”

Eso me recuerda algo que le he escuchado a mi papa. El siempre decía que cuando alguien venia a pedirle un consejo, trataba de, no decirle lo que el haría si estuviera en su lugar, sino, intentaba ponerse en la piel del otro, imaginar que era esa otra persona, y entonces decirle lo que haría.

Y tal vez eso es lo que me toca en este momento de mi vida, un momento de muchos cambios, uno siente que la hay demasiadas variables nuevas que no sabe como te van a afectar y algo nuevo y diferente te va a toca hacer. Pero entonces, alrededor de ti hay muchas personas, cada una con sus vidas, sus realidades y sus circunstancias y debo tratar de ponerme en la piel de ellos y entenderlos, intentar no juzgarlos y sobre todo no condenarlos.

Le pido al creador que me ayude en ese camino