Hace días que no me sentaba a escribir, ayer estaba leyendo un libro de Javier Cercas y decía: “La literatura es el amante más exigente: abandonala seis meses y ella te abandonara toda la vida”. No me consideró una escritora, solo me gusta escribir, pero no concibo mucho la vida sin escribir, así que antes de que la escritura decida abandonarme, hoy me apresto a retomar mi hábito.
La verdad es que no es que no haya escrito, pero no se porque me he puesto vaga para sentarme a darle forma a las ideas que andan por ahí sueltas. En lo que he estado pensando estos últimos días es en la calma. Ando leyendo un libro de Anselm Grum que se llama: ”Una armonía interior”.
“Solo quien es moderado puede encontrar la calma. cuanto más agitado trabajamos más ciegos estamos para encontrar auténticas soluciones” Este año de mi vida no se ha caracterizado por ser uno muy tranquilo, en todos los aspectos de mi vida: personal y laboral, y se que por eso ando buscando respuestas a la inquietud.
Dice Grum: “estamos tan ajetreados que hemos perdido el centro… Explicamos la inquietud por la situación exterior en la que nos encontramos, pero cuando la inquietud se convierte en una postura permanente deberíamos escuchar nuestro interior y preguntarnos cual es la causa más profunda de ello” En otras palabras creemos que estamos inquietos por las causas externas que están ocurriendo en nuestra vida y Grum plantea que tal vez en lugar de buscar afuera deberíamos mirar nuestro interior.
Y para buscar en nuestro interior Grum habla de los “Logismoi” (λογισμοί) es una palabra griega usada principalmente en la espiritualidad cristiana oriental y significa literalmente: pensamientos, razonamientos, ideas internas, impulsos mentales; En el contexto de los Padres del Desierto y la tradición ortodoxa, los logismoi son pensamientos perturbadores o tentaciones mentales que influyen en la conducta y las emociones. Son los famosos pecados capitales, pero no quiero darle una orientación religiosa a la idea.
Grum los divide en tres grandes grupos
- Ansiedad – Comida, sexo, ansias de tener
- Emocional – Tristeza – Ira – Desánimo
- Espiritual – Envidia – ambición – Orgullo – Vanagloria
Si no tenemos la capacidad para estar tranquilos y lograr la quietud deberíamos encontrar cual de esos logismoi son los que nos están robando la paz. Me llamaron la atención los emocionales, y Grum reflexiona: “la tristeza se relaciona con la melancolía y la depresión, atormentados por pensamientos negativos no logramos la calma. La tristeza también produce ira, amargura e insatisfacción, desánimo, que no es más que la insatisfacción interior de no poder aceptar lo que me ocurre, de no estar conforme con nada.
Akedia, prosigue Grum, es la incapacidad de estar en calma, de aceptar estar en este instante, de aceptar lo que sucede en este momento… uno siempre quiere estar en otro lugar.
He pensado tanto en los vaivenes de la vida en este año, y por más que quiera darle la vuelta, son lo que son y nada que yo haya hecho ha logrado cambiar el curso de los hechos, y tal vez toda mi inquietud nace de no aceptar el momento presente… “uno siempre quiere estar en otro lugar”
Es difícil cuando las condiciones son adversas y complejas y nos cuesta aceptar lo que vivimos, pero si entrara en mi espacio interior y comprendiera que todo pasa, que esto también pasará, estoy segura de que en mi caso personal lograra encontrar la calma que tanto anhelo.