“La compasión es la única energía que puede ayudarnos a entrar realmente en contacto con otro ser humano. Una persona que no tiene compasión nunca podrá ser verdaderamente feliz”
Encontré esta frase los otros días cuando buscaba la definición de la palabra compasión en el libro de los Valores de Ansel Grüm. Me dio curiosidad propósito de la reflexión de Nouwen, en mi post anterior “La mente del aprendiz es una mente compasiva. Cuando nuestra mente es compasiva no tiene fronteras”
Me pregunté en ese momento: ¿Que significa una mente compasiva? Al buscar el significado me encontré que para ser compasivo debemos sufrir con el dolor del otro, abandonar su calma interior para ponernos en la piel del otro y sentir con él.
Los otros días comentábamos en una conversación, que uno tenia suficientes problemas o contratiempos en la vida personal, para también echarnos los problemas de los demás. Si bien es cierto que yo suelo afirmar esto a menudo, al leer esta frase en estos días pensé que con este pensamiento de compasiva no tengo nada.
Que difícil es en medio de la vida agitada en que nos movemos ser compasivos… “Mientras siga cerrado al otro, tengo que encerrar mi felicidad en mi mismo, entonces no sirve para nada… Si siento con el otro lo comprendo… reconozco en los errores de los demás mis propios errores… No lo miro por encima del hombro ni lo juzgo… quien espía continuamente los errores y debilidades de los demás se considera superior a ellos… la única autentica humanidad nace únicamente cuando, en vez de juzgar al otro sufrimos con él” dice Grüm
No tengo mucho que decir simplemente que vivimos tan preocupados en nuestros problemas personales que nos olvidamos de que los demás nos necesitan y eso hace que nos olvidemos de ser compasivos. Tengo una amiga en Miami, compañera de colegio, esta bien enferma, pase todo el fin de semana, pensando que tenía que llamar a otra amiga que también está en Miami para ver como seguía. Hoy recibí un mail, la situación ha empeorado, y las noticias no son alentadoras. Rápido decidí tomar el teléfono y llamar, no puedo hacer mucho, tan solo llamar, saber como esta. Pero ahora al leer todas estas reflexiones, tal vez hay mucho mas que puedo hacer: sufrir con el dolor de ella, abandonar mi calma interior, ponerme en la piel de ella y sentir con ella.
Cuanto desperdiciamos la vida en cosas que no son importantes, cuantas veces tomamos decisiones que nos alejan de aquellos que nos aman y a los que amamos, sin pensar que en segundos la vida puede pender de un hilo. Creo que debo hacer un ejercicio personal y no pequeño, una nueva meta para este año 2010 que apenas comienza: SER COMPASIVA.

Comentarios recientes